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    <title>niamfrifruli</title>
    <link>https://niamfrifruli.writeas.com/</link>
    <description>Microrrelatos, crónicas breves y otras yerbas</description>
    <pubDate>Tue, 12 May 2026 10:56:00 +0000</pubDate>
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      <title>El secreto del Ploto</title>
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      <description>&lt;![CDATA[Como dormida bajo la sombra del banderín del corner, la pelota estaba esperando que Motoneta López, la hiciera viajar sobre las cabezas brasileñas en la siesta dominguera del Centenario. El partido estaba 1 a 1, faltaban sólo tres minutos, sin contar el tiempo que decidiera agregar el árbitro Comesañas.&#xA;!--more--&#xA;&#xA;— ¡Qué porquería! ¿Será necesaria tanta humedad? –dice mientras ceba un mate y espía de reojo cómo el pibe, periodista improvisado, acomoda el grabador— Seguro va a llover, me está jodiendo la rodilla de nuevo.&#xA;El viento que viene del lado del río parece traerle olor a recuerdos. El cuerpo le está pasando factura, le está cobrando la infancia y la juventud juntas. A Demetrio parece costarle ser Demetrio, le duele en los huesos: la rodilla ya no está como cuando iba a entrenar después del laburo.&#xA;&#xA;Él tiene una particularidad: nació dos veces. De la primera, por obvias razones, no tiene recuerdos propios, se la contaron. De la segunda, en cambio, tiene grabado cada segundo en la retina. Fue el 10 de mayo del ’64; más precisamente a los 42 minutos del segundo tiempo, había entrado por José Luis Broggi a los 8’ del complemento. Este segundo parto duró apenas unos segundos, lo parieron la hinchada, los tablones que esa tarde cargaron cinco mil almas más de las permitidas y el empeine derecho de Motoneta.&#xA;&#xA;— Al Santos le decían el ballet blanco, a Colón… le decían Colón –dice y saca la pava de la hornalla.&#xA;&#xA;El día sábado habían perdido en Saavedra, 2 a 0 contra un Platense que no perdonó de local. Sin descanso volaron de nuevo para Santa Fe y quedaron concentrados para jugar de nuevo el domingo contra los brasileros. En realidad, para asistir como espectadores de lujo a la exhibición del Santos de Pelé, Gilmar, Zito, Coutinho y Pepe. Dueños de una coreografía única y orquestados por un director escénico como Luis Lula Alonso, ese mismo que después del partido iba a entrar en tromba al vestuario local ofreciendo una fortuna por una revancha.&#xA;&#xA;El Colón de aquel día de otoño era como el auto que Demetrio tiene estacionado en la puerta de la casa: un Falcon modelo ’64, con la carrocería dura y difícil de torcer. Para frenarlo a Pelé había que ponerle un paragolpe, ese fue Alberto Raúl Poncio.&#xA;&#xA;— Una tarde vinieron unos porteños con unas cámaras, para hablar de ese partido —empieza a contar —. Me hicieron presentarme, así que les dije “Yo soy Ploto, de sobrenombre; Demetrio Gómez, de nombre y apellido, ex jugador de Colón. Nacido en el barrio, criado en el barrio. Nací de Colón y voy a morir de Colón”. &#xA;&#xA;Los ojos de Demetrio dejan entrever una llamita… un secreto bien guardado por él y para él.&#xA;&#xA;El Santos F. C. venía de gira por Argentina. Le había ganado a Godoy Cruz, Talleres, Boca Juniors y Racing Club. Vino a Santa Fe durante la Semana Aniversario del Club Colón. El partido estaba previsto como cierre de los festejos y los diarios titulaban: “Todo un acontecimiento deportivo que es muy difícil que se pueda repetir en nuestra ciudad”. Y tenían razón.&#xA;&#xA;Todos los rincones del estadio estaban prácticamente abarrotados una hora antes de hacer girar la pelota. A las 15 hs, cuando Coutinho la corrió del eje imantado de la mitad de cancha, a los tablones era posible sentirle las pulsaciones.&#xA;&#xA;Colón militaba en la segunda categoría del fútbol argentino, pero muchos de sus jugadores tenían otros trabajos paralelos.&#xA;&#xA;— Cumplí 18 años y empecé a ser municipal —cuenta Demetrio mientras acomoda la yerba —, siempre tenía mi sueldo. Sino tenía que salir a vender verdura, o vendía ananá, vendía banana, huevos, cualquier cosa. Yo no tenía problemas.&#xA;&#xA;El Ploto antes de ser el Ploto jugaba en la Federación Santafesina de Fútbol. Se cruzaba de arrabal, atravesando la avenida J. J. Paso, frontera que separa Centenario de San Lorenzo. Se ponía la camiseta del otro barrio y salía a defenderla jugara contra quien jugara.&#xA;&#xA;San Lorenzo era un equipo que, en palabras de él, “siempre figuró, siempre estuvo primero o segundo”. Después se pasó a Central Centenario, del otro lado de la avenida, donde se tuvo que juntar con esos que le habían gritado de todo por jugar en la vereda de enfrente siendo del Centenario, algo parecido a una traición. Era romper los códigos del barrio. Más tarde llegó a Colón.&#xA; &#xA;—Colón hizo que me conozcan como persona, no como jugador. El fútbol me dio alegría y tristezas. Porque no todas se ganaron, lo importante es que con el fútbol no gané plata, pero gané amistades, gané gente que conocí.&#xA;&#xA;Con la mirada el Ploto parece querer contar algo más, pero en cada cebadura de mate, termina tragándose las palabras.&#xA;&#xA;Entre la polvareda del área grande, a los 42 minutos del segundo tiempo, la redonda encontró los rulos del Ploto que había logrado sacarse de encima al “2” del Santos. La pelota entró como haciendo sapito en un arco vacío, con un arquero a metros de la jugada que buscaba explicaciones en las miradas de los compañeros. Los cinco minutos posteriores al cabezazo fueron eternos, con un cañonazo de Pelé en el travesaño y con un Santos que había convertido todas las ideas en pelotazos frontales. Pero el 4-2-4 en bloque de Colón no dio margen para más. Ese día en las agencias de noticias del mundo sonaron las campanillas que tenían las máquinas, los teletipos. El titular urgente era “Con gol de Demetrio Gómez, Colón superó al Santos de Brasil”. &#xA;&#xA;El secreto del Ploto es algo que sueña solamente en las siestas. En el sueño, es la siesta del 10 de mayo del ‘64 y él está en la tribuna entre esa maraña de cabezas. Ve cómo el pelotazo de Motoneta se despega de la sombra del banderín y levanta vuelo, surcando el cielo de su barrio, el techo del Centenario que tantas veces pareció tan gris pero que ahora tiene un color distinto.&#xA;&#xA;Parado en el tablón ve que Gilmar, el arquero del Santos, en su intento de cortar el centro se tropieza y choca contra un compañero. Observa, conteniendo la respiración, cómo el otro Demetrio, el que tiene 48 años menos, parado sobre el manchón de cal del punto penal se encuentra con la oportunidad y la grandeza titánica de detener el curso del río aunque sea por unos segundos. El cabezazo lo da la tribuna entera.&#xA;&#xA;El Ploto grita el gol, el que hizo y hace latir a esas maderas: ¡su gol!; y se enreda en ese cardumen de gritos y abrazos. Y entre esos abrazos se va dando cuenta de una certeza: volverá a nacer por tercera vez. Porque en el momento en el que la parca lo venga a buscar, él, Demetrio, se va a tener que mudar al otro Centenario, porque ella se lo va a llevar para la otra vida pero seguro tendrá la piedad de no cambiarlo de barrio; y al mismo tiempo de este lado, en donde se quedarían los demás, va a ser parido otro Ploto Gómez, un tipo humilde del sur de la ciudad, ese que todos los 10 de mayo, un ratito antes de las cinco de la tarde, hace poner de rodillas al mismísimo Rey.&#xA;]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Como dormida bajo la sombra del banderín del corner, la pelota estaba esperando que <em>Motoneta</em> López, la hiciera viajar sobre las cabezas brasileñas en la siesta dominguera del Centenario. El partido estaba 1 a 1, faltaban sólo tres minutos, sin contar el tiempo que decidiera agregar el árbitro Comesañas.
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<p>— ¡Qué porquería! ¿Será necesaria tanta humedad? –dice mientras ceba un mate y espía de reojo cómo el pibe, periodista improvisado, acomoda el grabador— Seguro va a llover, me está jodiendo la rodilla de nuevo.
El viento que viene del lado del río parece traerle olor a recuerdos. El cuerpo le está pasando factura, le está cobrando la infancia y la juventud juntas. A Demetrio parece costarle ser Demetrio, le duele en los huesos: la rodilla ya no está como cuando iba a entrenar después del laburo.</p>

<p>Él tiene una particularidad: nació dos veces. De la primera, por obvias razones, no tiene recuerdos propios, se la contaron. De la segunda, en cambio, tiene grabado cada segundo en la retina. Fue el 10 de mayo del ’64; más precisamente a los 42 minutos del segundo tiempo, había entrado por José Luis Broggi a los 8’ del complemento. Este segundo parto duró apenas unos segundos, lo parieron la hinchada, los tablones que esa tarde cargaron cinco mil almas más de las permitidas y el empeine derecho de <em>Motoneta</em>.</p>

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<p>— Al Santos le decían el <em>ballet blanco</em>, a Colón… le decían Colón –dice y saca la pava de la hornalla.</p>

<p>El día sábado habían perdido en Saavedra, 2 a 0 contra un Platense que no perdonó de local. Sin descanso volaron de nuevo para Santa Fe y quedaron concentrados para jugar de nuevo el domingo contra los brasileros. En realidad, para asistir como espectadores de lujo a la exhibición del Santos de Pelé, Gilmar, Zito, Coutinho y Pepe. Dueños de una coreografía única y orquestados por un director escénico como Luis Lula Alonso, ese mismo que después del partido iba a entrar en tromba al vestuario local ofreciendo una fortuna por una revancha.</p>

<p>El Colón de aquel día de otoño era como el auto que Demetrio tiene estacionado en la puerta de la casa: un Falcon modelo ’64, con la carrocería dura y difícil de torcer. Para frenarlo a Pelé había que ponerle un paragolpe, ese fue Alberto Raúl Poncio.</p>

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<p>— Una tarde vinieron unos porteños con unas cámaras, para hablar de ese partido —empieza a contar —. Me hicieron presentarme, así que les dije “Yo soy <em>Ploto</em>, de sobrenombre; Demetrio Gómez, de nombre y apellido, ex jugador de Colón. Nacido en el barrio, criado en el barrio. Nací de Colón y voy a morir de Colón”.</p>

<p>Los ojos de Demetrio dejan entrever una llamita… un secreto bien guardado por él y para él.</p>

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<p>El Santos F. C. venía de gira por Argentina. Le había ganado a Godoy Cruz, Talleres, Boca Juniors y Racing Club. Vino a Santa Fe durante la <em>Semana Aniversario del Club Colón</em>. El partido estaba previsto como cierre de los festejos y los diarios titulaban: “Todo un acontecimiento deportivo que es muy difícil que se pueda repetir en nuestra ciudad”. Y tenían razón.</p>

<p>Todos los rincones del estadio estaban prácticamente abarrotados una hora antes de hacer girar la pelota. A las 15 hs, cuando Coutinho la corrió del eje imantado de la mitad de cancha, a los tablones era posible sentirle las pulsaciones.</p>

<p>Colón militaba en la segunda categoría del fútbol argentino, pero muchos de sus jugadores tenían otros trabajos paralelos.</p>

<p>— Cumplí 18 años y empecé a ser municipal —cuenta Demetrio mientras acomoda la yerba —, siempre tenía mi sueldo. Sino tenía que salir a vender verdura, o vendía ananá, vendía banana, huevos, cualquier cosa. Yo no tenía problemas.</p>

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<p>El <em>Ploto</em> antes de ser el <em>Ploto</em> jugaba en la Federación Santafesina de Fútbol. Se cruzaba de arrabal, atravesando la avenida J. J. Paso, frontera que separa Centenario de San Lorenzo. Se ponía la camiseta del otro barrio y salía a defenderla jugara contra quien jugara.</p>

<p>San Lorenzo era un equipo que, en palabras de él, “siempre figuró, siempre estuvo primero o segundo”. Después se pasó a Central Centenario, del otro lado de la avenida, donde se tuvo que juntar con esos que le habían gritado de todo por jugar en la vereda de enfrente siendo del Centenario, algo parecido a una traición. Era romper los códigos del barrio. Más tarde llegó a Colón.</p>

<p>—Colón hizo que me conozcan como persona, no como jugador. El fútbol me dio alegría y tristezas. Porque no todas se ganaron, lo importante es que con el fútbol no gané plata, pero gané amistades, gané gente que conocí.</p>

<p>Con la mirada el Ploto parece querer contar algo más, pero en cada cebadura de mate, termina tragándose las palabras.</p>

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<p>Entre la polvareda del área grande, a los 42 minutos del segundo tiempo, la redonda encontró los rulos del Ploto que había logrado sacarse de encima al “2” del Santos. La pelota entró como haciendo <em>sapito</em> en un arco vacío, con un arquero a metros de la jugada que buscaba explicaciones en las miradas de los compañeros. Los cinco minutos posteriores al cabezazo fueron eternos, con un cañonazo de Pelé en el travesaño y con un Santos que había convertido todas las ideas en pelotazos frontales. Pero el 4-2-4 en bloque de Colón no dio margen para más. Ese día en las agencias de noticias del mundo sonaron las campanillas que tenían las máquinas, los teletipos. El titular urgente era “Con gol de Demetrio Gómez, Colón superó al Santos de Brasil”.</p>

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<p>El secreto del Ploto es algo que sueña solamente en las siestas. En el sueño, es la siesta del 10 de mayo del ‘64 y él está en la tribuna entre esa maraña de cabezas. Ve cómo el pelotazo de <em>Motoneta</em> se despega de la sombra del banderín y levanta vuelo, surcando el cielo de su barrio, el techo del Centenario que tantas veces pareció tan gris pero que ahora tiene un color distinto.</p>

<p>Parado en el tablón ve que Gilmar, el arquero del Santos, en su intento de cortar el centro se tropieza y choca contra un compañero. Observa, conteniendo la respiración, cómo el otro Demetrio, el que tiene 48 años menos, parado sobre el manchón de cal del punto penal se encuentra con la oportunidad y la grandeza titánica de detener el curso del río aunque sea por unos segundos. El cabezazo lo da la tribuna entera.</p>

<p>El Ploto grita el gol, el que hizo y hace latir a esas maderas: ¡su gol!; y se enreda en ese cardumen de gritos y abrazos. Y entre esos abrazos se va dando cuenta de una certeza: volverá a nacer por tercera vez. Porque en el momento en el que la parca lo venga a buscar, él, Demetrio, se va a tener que mudar al <em>otro</em> Centenario, porque ella se lo va a llevar para la otra vida pero seguro tendrá la piedad de no cambiarlo de barrio; y al mismo tiempo de este lado, en donde se quedarían los demás, va a ser parido otro <em>Ploto Gómez</em>, un tipo humilde del sur de la ciudad, ese que todos los 10 de mayo, un ratito antes de las cinco de la tarde, hace poner de rodillas al mismísimo Rey.</p>
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      <guid>https://niamfrifruli.writeas.com/el-secreto-del-ploto</guid>
      <pubDate>Sat, 08 May 2021 01:20:56 +0000</pubDate>
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    <item>
      <title>Rodolfo y la casa del Delta</title>
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      <description>&lt;![CDATA[Rodolfo y Lilia&#xA;&#xA;Una parte de la historia de Rodolfo, del periodismo de investigación y de la militancia de base peronista, se fue con Lilia Ferreyra. En una entrevista que en Miradas al Sur, ella contaba sobre una casa que alquilaron en el delta del Tigre en 1972:&#xA;&#xA;(...) generalmente los muelles de las casas del delta tienen nombre. Esta no. Tenía un número: 459. La última vez que estuve con Rodolfo, fue para levantarla; para traer cosas. Y no volvimos más. Después, en el &#39;77 él desaparece. Yo salgo del país a fines del &#39;78.&#xA;&#xA;Al volver, en el &#39;85, con mis amigos Coco Blaustein y Luis Bruchstein, volví allí. Íbamos con la lancha en el río Carapachay y yo buscaba la casa en donde habíamos vivido. El 459. Y la encontré. Estábamos en el medio del río y, de repente, sale un hombre de la casa y nos pregunta qué nos pasa, si necesitábamos algo. Uno de mis amigos le dice: &#34;Queríamos ubicar una casa porque ella vivió por aquí&#34;. Y nos dijo que pasáramos. La casa estaba totalmente distinta. Yo empiezo a caminar, subo unos escalones. En el pasillo de la entrada veo las baldosas, los mosaicos, que eran los mismos que tantas veces había baldeado. Y ahí me conmoví mucho. Ese hombre me miró, y dice: &#34;¿Usted sabe que aquí vivió Rodolfo Walsh?&#34;. Entonces mi amigo le contesta que yo había sido su compañera. El hombre se puso a llorar, yo también llore. Nos abrazamos juntos. Mis amigos también. Todos estábamos llorando. Y resulto ser que era un compañero que la compró a la casa de casualidad y la había arreglado. Después cuando le dijeron que ahí había vivido Walsh, le escribió a unos compañeros que también habían sobrevivido, y se volvieron a encontrar después de 20 años ahí. En homenaje a Rodolfo plantaron unos arbolitos en el fondo de la casa que los llamaban &#34;Los Walsh&#34;. Ese compañero me cuenta que cuando limpiaron el pasto, apareció el cartel de la casa; se llamaba nada menos que &#34;Liberación&#34;. Es decir, estuvimos viviendo en una casa pensando que no tenía nombre, que era un número, y se llamaba &#34;Liberación&#34;. Un círculo parecía cerrarse; una parábola de nuestras vidas con un nombre escondido.]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p><img src="https://www.agenda365.com.ar/sites/default/files/imagen/ferreyra%20lilia.jpg" alt="Rodolfo y Lilia"/></p>

<p>Una parte de la historia de Rodolfo, del periodismo de investigación y de la militancia de base peronista, se fue con Lilia Ferreyra. En una entrevista que en Miradas al Sur, ella contaba sobre una casa que alquilaron en el delta del Tigre en 1972:</p>

<p><em>(...) generalmente los muelles de las casas del delta tienen nombre. Esta no. Tenía un número: 459. La última vez que estuve con Rodolfo, fue para levantarla; para traer cosas. Y no volvimos más. Después, en el &#39;77 él desaparece. Yo salgo del país a fines del &#39;78.</em></p>

<p><em>Al volver, en el &#39;85, con mis amigos Coco Blaustein y Luis Bruchstein, volví allí. Íbamos con la lancha en el río Carapachay y yo buscaba la casa en donde habíamos vivido. El 459. Y la encontré. Estábamos en el medio del río y, de repente, sale un hombre de la casa y nos pregunta qué nos pasa, si necesitábamos algo. Uno de mis amigos le dice: “Queríamos ubicar una casa porque ella vivió por aquí”. Y nos dijo que pasáramos. La casa estaba totalmente distinta. Yo empiezo a caminar, subo unos escalones. En el pasillo de la entrada veo las baldosas, los mosaicos, que eran los mismos que tantas veces había baldeado. Y ahí me conmoví mucho. Ese hombre me miró, y dice: “¿Usted sabe que aquí vivió Rodolfo Walsh?”. Entonces mi amigo le contesta que yo había sido su compañera. El hombre se puso a llorar, yo también llore. Nos abrazamos juntos. Mis amigos también. Todos estábamos llorando. Y resulto ser que era un compañero que la compró a la casa de casualidad y la había arreglado. Después cuando le dijeron que ahí había vivido Walsh, le escribió a unos compañeros que también habían sobrevivido, y se volvieron a encontrar después de 20 años ahí. En homenaje a Rodolfo plantaron unos arbolitos en el fondo de la casa que los llamaban “Los Walsh”. Ese compañero me cuenta que cuando limpiaron el pasto, apareció el cartel de la casa; se llamaba nada menos que “Liberación”. Es decir, estuvimos viviendo en una casa pensando que no tenía nombre, que era un número, y se llamaba “Liberación”. Un círculo parecía cerrarse; una parábola de nuestras vidas con un nombre escondido.</em></p>
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      <pubDate>Thu, 25 Mar 2021 20:22:16 +0000</pubDate>
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      <title>Esto no es un manifiesto: abierto y libre en la reflexión</title>
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      <description>&lt;![CDATA[Minería de fuentes abiertas | CC0&#xA;&#xA;Lo abierto es señalado como la clave para la descentralización del poder sobre la producción de conocimiento, arte, tecnología, etc. Pero debemos preguntarnos ¿sólo con la apertura es suficiente?&#xA;!--more--&#xA;---&#xA;Por Marina de Freitas (Centro de Tecnologia Acadêmica — IF/UFRGS) y Saulo Jacques (Hacking Ecology). Publicado en baixacultura.org | Traducción por Berna Gaitán Otarán.&#xA;&#xA;Desde hace algún tiempo existen argumentos a favor del procomún digital y de la transformación de las exageradas leyes de propiedad intelectual (en especial desde la pandemia). Diversas partes del movimiento por lo abierto han denunciado desde sus inicios que la “lógica de lo cerrado” refuerza los mecanismos de control y dominación que mantienen vivas las desigualdades sociales, y no sirven, como se intenta justificar, para defender a pequeños/as inventores/as y artistas. Contribuye, de hecho, a mantener el poder de las corporaciones e industrias sobre la cultura y el conocimiento; por ello, la disponibilidad y posibilidad de remixar el “código fuente” de la cultura, de los medios de comunicación, de la ciencia y las tecnologías en general es una forma de liberarse de este dominio y aportar más igualdad, autonomía, libertad y diversidad a los mismos.&#xA;&#xA;¡Un rápido vistazo a estos argumentos nos anima! Al fin y al cabo, lo abierto es entonces la clave para la descentralización del poder sobre la producción de conocimiento, arte, tecnología, etc. Pero vamos con calma: debemos preguntarnos “¿Será que sólo con la apertura es suficiente?”. Este diálogo que traemos busca elaborar y continuar las discusiones ya iniciadas sobre la necesidad de que los movimientos de código abierto y cultura libre reconozcan que no es sólo la lógica de lo cerrado la que define los rumbos de la cultura. En realidad la cuestión es previa, está en el pensamiento detrás de esta lógica capitalista-colonial de dominación y explotación.&#xA;&#xA;Para abordar el asunto, comenzamos con las contribuciones de Kalindi Vora al tema. Ella sostiene que los comunes digitales deben prestar atención a dos problemáticas. La primera es que no todas las personas tienen acceso a los contenidos abiertos; no tienen acceso a computadoras o a internet, pero tampoco tienen tiempo disponible para navegar, descubrir y colaborar con las tecnologías y los contenidos abiertos. En otras palabras, mientras lo abierto pone más conocimiento a disposición para una parte de la población, por otro lado, aumenta la distancia entre los que no tienen recursos materiales para usar y participar de lo abierto y lo libre; los grupos que no tienen acceso a estos recursos no pueden colaborar con el desarrollo y la producción de obras abiertas, lo que mantiene sus visiones del mundo y sus necesidades excluidas del proceso.&#xA;&#xA;Estas desigualdades se hicieron evidentes en el inicio del 2020, cuando la enseñanza a distancia se convirtió en la norma para todas las escuelas, y el acceso estable y abundante a internet, las computadoras y un lugar adecuado para estudiar pasaron a ser condiciones básicas para la educación. A pesar de la existencia de alternativas libres para videoconferencias y plataformas educativas, esto no fue suficiente para garantizar el acceso a la educación para todos. Estas cuestiones nos recuerdan que las condiciones de “acceso para todos” y la posibilidad de que “cualquiera pueda utilizar, estudiar, modificar y distribuir” no se garantizan únicamente con la publicación de los códigos fuente y el uso de licencias abiertas. También es necesario considerar el acceso a los recursos materiales, condiciones de vida dignas, el tiempo y los conocimientos necesarios para contribuir a las producciones abiertas y libres. Cuando se ignoran estas cuestiones, se corre el riesgo de que las producciones de código abierto sean cooptadas, vaciando sus significados y convirtiéndolas en una revolución de fachada, inofensiva para los paradigmas actuales.&#xA;&#xA;Hablando de fachada, una segunda cuestión planteada por Vora debe ser igualmente considerada. A pesar de la idealización de muchos, la tecnología y la ciencia no son intrínsecamente neutrales. Más bien, son portadores de los valores de las personas y las estructuras que las producen. No es casualidad que nos encontremos con tecnologías de Inteligencia Artificial (IA) racistas, como las que utiliza la policía en varios estados de Estados Unidos. Por eso, abrir el conocimiento no es suficiente; mientras el código abierto esté cargado de valores que implican la dominación, la explotación y la aniquilación del otro/diferente — marcados especialmente por pensamientos racistas, capacitistas, LGBTfóbicos, xenófobos y colonialistas-, no será completamente libre. El desarrollo de la ciencia, la cultura y las tecnologías sólo será libre para quienes no sean “diferentes”, y la posibilidad de remix será una etapa más de la apropiación cultural.&#xA;&#xA;El movimiento de lo abierto y libre necesita, pues, ampliar el diálogo para identificar cuáles de sus prácticas refuerzan estas estructuras opresivas. Con la intención de evolucionar como movimiento, más que promover la cancelación del código abierto, nos preguntamos: ¿la apertura y la transparencia total son siempre las mejores opciones?&#xA;&#xA;Por ejemplo, consideremos los datos abiertos. Son esenciales para la supervisión de gobiernos, ONG y otras instituciones, para investigaciones que requieren una respuesta rápida o sean colaborativas; también contribuyen al seguimiento colectivo de las catástrofes medioambientales, entre otras numerosas ventajas. ¿Eso significa que todo dato debe ser abierto? Es evidente que aquellos que exponen la privacidad de las personas deben ser protegidos, pero no sólo este tipo de información puede ser sensible. La cartografía de especies animales y vegetales de interés para la industria farmacéutica, o las redes de tráfico internacional de especies autóctonas, pueden ponerlas en peligro; así, una buena intención científica puede facilitar la extinción de una especie y aumentar las tensiones políticas en territorios de reservas indígenas o medioambientales.&#xA;&#xA;Siguiendo con el uso de datos abiertos, recientemente la Open Knowledge Foundation — en colaboración con Microsoft y el UK Foreign, Commonwealth &amp; Development Office del Reino Unido –, lanzó un concurso mundial para utilizar datos abiertos para la acción climática. El mismo ofrece un “premio” de $1000USD a la mejor propuesta, — y a cambio, Microsoft da un paso más en su control de los datos y en su intención de influir en las decisiones sobre política climática, de forma similar a lo que ya han hecho en la agricultura y la producción de alimentos. Es más: si los datos no se “autogeneran”, sino que necesitan herramientas para ser obtenidos e interpretados, dicen mucho más que los “hechos” (como sostienen algunos dataístas). Los datos pueden considerarse bienes socioculturales, y esta perspectiva desafía a los oligopolios tecnológicos que se apropian y explotan cada vez más estos bienes comunes.&#xA;&#xA;La necesidad de acciones constructivas y propositivas para hacer frente al cambio climático es real y urgente, y el fomento de la producción y el uso de datos abiertos para ello abre muchos caminos para cambios sociales positivos. Pero si el análisis de las tecnologías se limita a estos aspectos, no será suficiente para generar transformaciones reales en las estructuras sociales. Como denuncia Yeshimabeit Milner, fundadora de Data for Black Lives, el conjunto de tecnologías del big data no son innovaciones tecnológicas, sino nuevas técnicas que reproducen un sistema fascista de dominación y exterminio; del mismo modo, las tecnologías libres pueden acabar cumpliendo este papel. Por lo tanto, es necesario desarrollar nuevas formas de medir y validar las producciones que no se basen únicamente en criterios tecnicistas y de apertura, sino que también consideren el análisis de las consecuencias (sociales, medioambientales, políticas, etc.) de estos productos, desde cómo afectan usuarios, o más allá, cómo afectan a la sociedad.&#xA;&#xA;Teniendo en cuenta estos riesgos, el diseño de las tecnologías libres, y de la propia recopilación y disponibilidad de datos abiertos, debe considerar la sensibilidad de la información recopilada, y los deseos de las comunidades y grupos implicados en ella. Por ejemplo, las tecnologías para la toma de muestras de agua o la identificación de aves pueden, por su diseño, garantizar la seguridad de estos datos y permitir que investigaciones comunitarias se realicen y se compartan de forma segura, sin que necesariamente los datos y los resultados estén disponibles abiertamente para el mundo.&#xA;&#xA;También debemos prestar atención a las licencias utilizadas y a la organización de las comunidades de desarrollo de tecnologías libres. La aplicación de licencias obsoletas o inadecuadas puede hacer que las grandes empresas se apropien de los productos generados y los tornen cerrados. En otros casos, la táctica de las compañías Big Tech ha sido “infiltrarse” en las comunidades de desarrollo con sus propios empleados, posiblemente con la misión de influir en las direcciones del desarrollo del software libre y de código abierto para satisfacer sus necesidades (incluyendo la aplicación de licencias caducas o la preferencia por el desarrollo de soluciones compatibles con el software y los sistemas operativos propietarios). Asimismo, hay que tener en cuenta las formas en que se organizan las propias comunidades, qué licencias son más adecuadas para cada fin, así como el derecho y la garantía de protección y privacidad de los datos producidos y compartidos. Esto puede evitar que los productos generados de forma abierta y colectiva sean apropiados de forma indeseada, y que no se pierda el dominio de las comunidades y colectivos formados con la sincera intención de desarrollar tecnologías libres que promuevan una mayor seguridad y autonomía.&#xA;&#xA;Madurar como comunidad implicará revisar nuestras tácticas y métodos para mantener los objetivos de mayor participación y acceso en un contexto de justicia social. Ya se han iniciado diálogos abiertos y sinceros sobre las cuestiones planteadas en este texto, pero es preciso que continúen siendo conducidos para que nuestra lucha no sea apropiada por grupos con intereses en mantener las actuales estructuras de dominación y explotación. Ni tampoco que la ingenuidad sea un obstáculo para construir las bases de una alternativa que reconozca las dimensiones sociales y culturales como factores inseparables de las prácticas científicas y del desarrollo tecnológico. Tenemos que atrevernos a crear e incorporar nuevas visiones de mundo, superar la reacción competitiva ante las creaciones propietarias (no limitarnos a crear sólo “versiones” libres de algo privativo), y empezar a orientar el desarrollo y la producción de conocimiento desde diferentes e incluso nuevas miradas. También es necesario trascender el desarrollismo y la noción de que la innovación es la automatización de procesos manuales, proponiendo reinventarse como movimiento. Nuestro desafío es incluir estas cuestiones en las estrategias de los movimientos de lo abierto. No hacerlo es seguir este camino hacia un escenario cyberpunk_, con una extraña mixtura de ideología californiana y capacidad industrial china, a gran escala.&#xA;&#xA;#culturalibre #softwarelibre #datosabiertos #bigtech #tecnología]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p><img src="https://miro.medium.com/max/2400/1*26ZZkk-GZAkrGpE1QAE2tw.jpeg" alt="Minería de fuentes abiertas | CC0"/></p>

<p><strong>Lo abierto es señalado como la clave para la descentralización del poder sobre la producción de conocimiento, arte, tecnología, etc. Pero debemos preguntarnos ¿sólo con la apertura es suficiente?</strong>
</p>

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<p>Por <strong>Marina de Freitas</strong> (Centro de Tecnologia Acadêmica — IF/UFRGS) y <strong>Saulo Jacques</strong> (Hacking Ecology). Publicado en <a href="https://baixacultura.org/isso-nao-e-um-manifesto-aberto-e-livre-em-reflexao" rel="nofollow">baixacultura.org</a> | Traducción por <strong>Berna Gaitán Otarán</strong>.
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<p>Desde hace algún tiempo existen argumentos a favor del procomún digital y de la transformación de las exageradas leyes de propiedad intelectual (en especial desde la pandemia). Diversas partes del movimiento por lo abierto han denunciado desde sus inicios que la “lógica de lo cerrado” refuerza los mecanismos de control y dominación que mantienen vivas las desigualdades sociales, y no sirven, como se intenta justificar, para defender a pequeños/as inventores/as y artistas. Contribuye, de hecho, a mantener el poder de las corporaciones e industrias sobre la cultura y el conocimiento; por ello, la disponibilidad y posibilidad de remixar el “código fuente” de la cultura, de los medios de comunicación, de la ciencia y las tecnologías en general es una forma de liberarse de este dominio y aportar más igualdad, autonomía, libertad y diversidad a los mismos.</p>

<p>¡Un rápido vistazo a estos argumentos nos anima! Al fin y al cabo, lo abierto es entonces la clave para la descentralización del poder sobre la producción de conocimiento, arte, tecnología, etc. Pero vamos con calma: debemos preguntarnos “¿Será que sólo con la apertura es suficiente?”. Este diálogo que traemos busca elaborar y <a href="https://write.as/niamfrifruli/ya-es-hora-de-repensar-el-movimiento-abierto-y-libre" rel="nofollow">continuar las discusiones ya iniciadas</a> sobre la necesidad de que los movimientos de código abierto y cultura libre reconozcan que no es sólo la lógica de lo cerrado la que define los rumbos de la cultura. En realidad la cuestión es previa, está en el pensamiento detrás de esta lógica capitalista-colonial de dominación y explotación.</p>

<p>Para abordar el asunto, comenzamos con <a href="https://digilabour.com.br/2020/11/08/tecnoutopias-racializadas-e-coloniais-em-relacao-ao-futuro-do-trabalho-entrevista-com-kalindi-vora/" rel="nofollow">las contribuciones de Kalindi Vora</a> al tema. Ella sostiene que los comunes digitales deben prestar atención a dos problemáticas. <strong>La primera</strong> es que no todas las personas tienen acceso a los contenidos abiertos; no tienen acceso a computadoras o a internet, pero tampoco tienen tiempo disponible para navegar, descubrir y colaborar con las tecnologías y los contenidos abiertos. En otras palabras, mientras lo abierto pone más conocimiento a disposición para una parte de la población, por otro lado, aumenta la distancia entre los que no tienen recursos materiales para usar y participar de lo abierto y lo libre; los grupos que no tienen acceso a estos recursos no pueden colaborar con el desarrollo y la producción de obras abiertas, lo que mantiene sus visiones del mundo y sus necesidades excluidas del proceso.</p>

<p>Estas desigualdades se hicieron evidentes en el inicio del 2020, cuando la enseñanza a distancia se convirtió en la norma para todas las escuelas, y el acceso estable y abundante a internet, las computadoras y un lugar adecuado para estudiar pasaron a ser condiciones básicas para la educación. A pesar de la existencia de alternativas libres para videoconferencias y plataformas educativas, esto no fue suficiente para garantizar el acceso a la educación para todos. Estas cuestiones nos recuerdan que las condiciones de “acceso para todos” y la posibilidad de que “cualquiera pueda utilizar, estudiar, modificar y distribuir” no se garantizan únicamente con la publicación de los códigos fuente y el uso de licencias abiertas. También es necesario considerar el acceso a los recursos materiales, condiciones de vida dignas, el tiempo y los conocimientos necesarios para contribuir a las producciones abiertas y libres. Cuando se ignoran estas cuestiones, se corre el riesgo de que las producciones de código abierto sean cooptadas, vaciando sus significados y convirtiéndolas en una revolución de fachada, inofensiva para los paradigmas actuales.</p>

<p>Hablando de fachada, <strong>una segunda</strong> cuestión planteada por Vora debe ser igualmente considerada. A pesar de la idealización de muchos, la tecnología y la ciencia no son intrínsecamente neutrales. Más bien, son portadores de los valores de las personas y las estructuras que las producen. No es casualidad que nos encontremos con tecnologías de Inteligencia Artificial (IA) racistas, <a href="https://www.technologyreview.com/2020/07/17/1005396/predictive-policing-algorithms-racist-dismantled-%20machine-learning-bias-criminal-justice" rel="nofollow">como las que utiliza la policía en varios estados de Estados Unidos</a>. Por eso, abrir el conocimiento no es suficiente; mientras el código abierto esté cargado de valores que implican la dominación, la explotación y la aniquilación del otro/diferente — marcados especialmente por pensamientos racistas, capacitistas, LGBTfóbicos, xenófobos y colonialistas-, no será completamente libre. El desarrollo de la ciencia, la cultura y las tecnologías sólo será libre para quienes no sean “diferentes”, y la posibilidad de remix será una etapa más de la apropiación cultural.</p>

<p>El movimiento de lo abierto y libre necesita, pues, ampliar el diálogo para identificar cuáles de sus prácticas refuerzan estas estructuras opresivas. Con la intención de evolucionar como movimiento, más que promover la cancelación del código abierto, nos preguntamos: ¿la apertura y la transparencia total son siempre las mejores opciones?</p>

<p>Por ejemplo, consideremos los datos abiertos. Son esenciales para la supervisión de gobiernos, ONG y otras instituciones, para investigaciones que requieren una respuesta rápida o sean colaborativas; también contribuyen al seguimiento colectivo de las catástrofes medioambientales, entre otras numerosas ventajas. ¿Eso significa que todo dato debe ser abierto? Es evidente que aquellos que exponen la privacidad de las personas deben ser protegidos, pero no sólo este tipo de información puede ser sensible. La cartografía de especies animales y vegetales de interés para la industria farmacéutica, o las redes de tráfico internacional de especies autóctonas, pueden ponerlas en peligro; así, una buena intención científica puede facilitar la extinción de una especie y aumentar las tensiones políticas en territorios de reservas indígenas o medioambientales.</p>

<p>Siguiendo con el uso de datos abiertos, recientemente la <em>Open Knowledge Foundation</em> — en colaboración con <em>Microsoft</em> y el <em>UK Foreign, Commonwealth &amp; Development Office</em> del Reino Unido –, <a href="https://blog.okfn.org/2021/01/28/launching-the-net-zero-challenge-a-global-pitch-competition-about-using-open-data-for-climate-action/" rel="nofollow">lanzó un concurso mundial</a> para utilizar datos abiertos para la acción climática. El mismo ofrece un “premio” de $1000USD a la mejor propuesta, — y a cambio, <em>Microsoft</em> da un paso más en su control de los datos y en su intención de influir en las decisiones sobre política climática, de forma similar a <a href="https://grain.org/es/article/6597-control-digital-como-se-mueven-los-gigantes-tecnologicos-hacia-el-sector-de-la-alimentacion-y-a-la-agricultura-y-que-significa-esto" rel="nofollow">lo que ya han hecho en la agricultura y la producción de alimentos</a>. Es más: si los datos no se “autogeneran”, sino que necesitan herramientas para ser obtenidos e interpretados, dicen mucho más que los “hechos” (como sostienen algunos dataístas). Los datos pueden considerarse bienes socioculturales, y esta perspectiva desafía a los oligopolios tecnológicos que se apropian y explotan cada vez más estos bienes comunes.</p>

<p>La necesidad de acciones constructivas y propositivas para hacer frente al cambio climático es real y urgente, y el fomento de la producción y el uso de datos abiertos para ello abre muchos caminos para cambios sociales positivos. Pero si el análisis de las tecnologías se limita a estos aspectos, no será suficiente para generar transformaciones reales en las estructuras sociales. Como <a href="https://medium.com/@YESHICAN/abolish-big-data-ad0871579a41" rel="nofollow">denuncia Yeshimabeit Milner</a>, fundadora de <a href="https://d4bl.org/" rel="nofollow"><em>Data for Black Lives</em></a>, el conjunto de tecnologías del <em>big data</em> no son innovaciones tecnológicas, sino nuevas técnicas que reproducen un sistema fascista de dominación y exterminio; del mismo modo, las tecnologías libres pueden acabar cumpliendo este papel. Por lo tanto, es necesario desarrollar nuevas formas de medir y validar las producciones que no se basen únicamente en criterios tecnicistas y de apertura, sino que también consideren el análisis de las consecuencias (sociales, medioambientales, políticas, etc.) de estos productos, desde cómo afectan usuarios, o más allá, cómo afectan a la sociedad.</p>

<p>Teniendo en cuenta estos riesgos, el diseño de las tecnologías libres, y de la propia recopilación y disponibilidad de datos abiertos, debe considerar la sensibilidad de la información recopilada, y los deseos de las comunidades y grupos implicados en ella. Por ejemplo, las tecnologías para la toma de muestras de agua o la identificación de aves pueden, por su diseño, garantizar la seguridad de estos datos y permitir que investigaciones comunitarias se realicen y se compartan de forma segura, sin que necesariamente los datos y los resultados estén disponibles abiertamente para el mundo.</p>

<p>También debemos prestar atención a las licencias utilizadas y a la organización de las comunidades de desarrollo de tecnologías libres. La aplicación de licencias obsoletas o inadecuadas puede hacer que las grandes empresas <a href="https://www.theregister.com/2011/03/31/google_on_open_source_licenses" rel="nofollow">se apropien de los productos generados</a> y los tornen cerrados. En otros casos, la táctica de las compañías <em>Big Tech</em> ha sido <a href="http://techrights.org/2020/06/19/gafam-python/" rel="nofollow">“infiltrarse” en las comunidades de desarrollo con sus propios empleados</a>, posiblemente con la misión de influir en las direcciones del desarrollo del software libre y de código abierto para satisfacer sus necesidades (incluyendo la aplicación de licencias caducas o la preferencia por el desarrollo de soluciones compatibles con el software y los sistemas operativos propietarios). Asimismo, hay que tener en cuenta las formas en que se organizan las propias comunidades, qué licencias son más adecuadas para cada fin, así como el derecho y la garantía de protección y privacidad de los datos producidos y compartidos. Esto puede evitar que los productos generados de forma abierta y colectiva sean apropiados de forma indeseada, y que no se pierda el dominio de las comunidades y colectivos formados con la sincera intención de desarrollar tecnologías libres que promuevan una mayor seguridad y autonomía.</p>

<p>Madurar como comunidad implicará revisar nuestras tácticas y métodos para mantener los objetivos de mayor participación y acceso en un contexto de justicia social. Ya se han iniciado diálogos abiertos y sinceros sobre las cuestiones planteadas en este texto, pero es preciso que continúen siendo conducidos para que nuestra lucha no sea apropiada por grupos con intereses en mantener las actuales estructuras de dominación y explotación. Ni tampoco que la ingenuidad sea un obstáculo para construir las bases de una alternativa que reconozca las dimensiones sociales y culturales como factores inseparables de las prácticas científicas y del desarrollo tecnológico. Tenemos que atrevernos a crear e incorporar nuevas visiones de mundo, superar la reacción competitiva ante las creaciones propietarias (no limitarnos a crear sólo “versiones” libres de algo privativo), y empezar a orientar el desarrollo y la producción de conocimiento desde diferentes e incluso nuevas miradas. También es necesario trascender el desarrollismo y la noción de que la innovación es la automatización de procesos manuales, proponiendo reinventarse como movimiento. Nuestro desafío es incluir estas cuestiones en las estrategias de los movimientos de lo abierto. No hacerlo es seguir este camino hacia un escenario <em>cyberpunk</em>, con una extraña mixtura de <a href="https://baixacultura.org/loja/a-ideologia-californiana/" rel="nofollow">ideología californiana</a> y capacidad industrial china, a gran escala.</p>

<p><a href="https://niamfrifruli.writeas.com/tag:culturalibre" class="hashtag" rel="nofollow"><span>#</span><span class="p-category">culturalibre</span></a> <a href="https://niamfrifruli.writeas.com/tag:softwarelibre" class="hashtag" rel="nofollow"><span>#</span><span class="p-category">softwarelibre</span></a> <a href="https://niamfrifruli.writeas.com/tag:datosabiertos" class="hashtag" rel="nofollow"><span>#</span><span class="p-category">datosabiertos</span></a> <a href="https://niamfrifruli.writeas.com/tag:bigtech" class="hashtag" rel="nofollow"><span>#</span><span class="p-category">bigtech</span></a> <a href="https://niamfrifruli.writeas.com/tag:tecnolog%C3%ADa" class="hashtag" rel="nofollow"><span>#</span><span class="p-category">tecnología</span></a></p>
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      <guid>https://niamfrifruli.writeas.com/esto-no-es-un-manifiesto-abierto-y-libre-en-la-reflexion</guid>
      <pubDate>Wed, 10 Mar 2021 15:01:12 +0000</pubDate>
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      <title>En Las Flores</title>
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      <description>&lt;![CDATA[En Las Flores&#xA;&#xA;El taller de reparación del Colectivo En Las Flores en la biblioteca Lola Mora de Santa Fe está compuesto por estudiantes avanzados y docentes de la Tecnicatura en Software Libre.&#xA;!--more--&#xA;&#xA;En Las Flores&#xA;&#xA;Nació de una dinámica gestada en el interior de unidades penitenciarias de la ciudad, y que busca promover y facilitar el ejercicio del derecho a la educación, la cultura y el trabajo.&#xA;&#xA;Es una experiencia donde la libertad funciona como eje articulador: de los deseos, los saberes, de las tecnologías y en los cuerpos.&#xA;&#xA;En Las Flores&#xA;&#xA;El Colectivo En Las Flores es una continuidad más allá de los muros del taller de tecnologías que funcionó en 2019 en la cárcel de Las Flores, en Santa Fe.&#xA;&#xA;Durante 2020 la pandemia imposibilitó sostener lazos con quienes aún están cumpliendo condena al interior de las unidades penitenciarias. Afuera, la biblioteca Lola Mora ofició de espacio de encuentro, de lugar de trabajo y punto de referencia para quienes necesitan reparar sus dispositivos.&#xA;&#xA;En Las Flores&#xA;&#xA;Aquella visión de la cultura libre y comunitaria propia del espacio de investigación-experimentación, ahora se vuelca sobre un colectivo de trabajo que ofrece soluciones tecnológicas libres.&#xA;&#xA;En Las Flores&#xA;&#xA;El Colectivo En Las Flores es una búsqueda por generar &#34;posibles salidas laborales desde una perspectiva que permita cuestionar aquellos roles asignados antes de ingresar a la prisión, como así también los que la misma prisión impone&#34;.&#xA;.&#xA;En Las Flores&#xA;.&#xA;En Las Flores&#xA;.&#xA;#darktable #fotoperiodismo #photography #photojournalism #canon #softwarelibre #culturalibre #freesoftware #freeculture #argentina]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p><img src="https://pixelfed.social/storage/m/_v2/650/83a90637a-595111/tpELco52gLh0/zskPluaq9D10Qjs5kxhw03JhDnt6cTi7qT9Mk9Gq.jpg" alt="En Las Flores"/></p>

<p>El taller de reparación del Colectivo En Las Flores en la biblioteca Lola Mora de Santa Fe está compuesto por estudiantes avanzados y docentes de la Tecnicatura en Software Libre.
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<p><img src="https://pixelfed.social/storage/m/_v2/650/83a90637a-595111/3sQ5nU2NB1Sx/TpHsPokcWHX1zcGrprplFpWQSyjgrSThFvv87hzd.jpg" alt="En Las Flores"/></p>

<p>Nació de una dinámica gestada en el interior de unidades penitenciarias de la ciudad, y que busca promover y facilitar el ejercicio del derecho a la educación, la cultura y el trabajo.</p>

<p>Es una experiencia donde la libertad funciona como eje articulador: de los deseos, los saberes, de las tecnologías y en los cuerpos.</p>

<p><img src="https://pixelfed.social/storage/m/_v2/650/83a90637a-595111/r3BHjDlojvMC/uBbXg1Cjr12TTCqdH4588sWaqdJg6JXrrWUVNsUi.jpg" alt="En Las Flores"/></p>

<p>El Colectivo En Las Flores es una continuidad más allá de los muros del taller de tecnologías que funcionó en 2019 en la cárcel de Las Flores, en Santa Fe.</p>

<p>Durante 2020 la pandemia imposibilitó sostener lazos con quienes aún están cumpliendo condena al interior de las unidades penitenciarias. Afuera, la biblioteca Lola Mora ofició de espacio de encuentro, de lugar de trabajo y punto de referencia para quienes necesitan reparar sus dispositivos.</p>

<p><img src="https://pixelfed.social/storage/m/_v2/650/83a90637a-595111/EOHfRgwaT5KP/Zd8DFpA5V52WoaRBOW5nXGvgoHBz7F96e9TLpfpQ.jpg" alt="En Las Flores"/></p>

<p>Aquella visión de la cultura libre y comunitaria propia del espacio de investigación-experimentación, ahora se vuelca sobre un colectivo de trabajo que ofrece soluciones tecnológicas libres.</p>

<p><img src="https://pixelfed.social/storage/m/_v2/650/83a90637a-595111/Kefbf0vG9uAs/LlH3MitwzrdnITr1QpLQPB8HQQ9ekR9qfRHly35E.jpg" alt="En Las Flores"/></p>

<p>El Colectivo En Las Flores es una búsqueda por generar “posibles salidas laborales desde una perspectiva que permita cuestionar aquellos roles asignados antes de ingresar a la prisión, como así también los que la misma prisión impone”.
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      <pubDate>Mon, 28 Dec 2020 21:35:28 +0000</pubDate>
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      <title>&#34;Los recuerdos son palabras para mí&#34;</title>
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      <description>&lt;![CDATA[Renata&#xA;&#xA;Renata tiene 40 años, es docente y militante sindical. Su historia tiene una particularidad y es un relato diferente a los que se suelen escuchar y leer en cada aniversario del último golpe cívico-militar en Argentina: es hija del exilio.&#xA;!--more--&#xA;---&#xA;&#xA;Ricardo Galarza y Mara Luján tomaron la decisión de desplazarse al sur de Brasil, luego de que el circulo del terrorismo de Estado se fuera volviendo cada vez más próximo.&#xA;&#xA;“El flaco”, con militancia en la Juventud Peronista, desde 1975, estaba intentando formar un sindicato de empleados públicos de la provincia de Entre Ríos. Mara era estudiante de Trabajo Social. Con su militancia en el gremio estudiantil, era parte de la lucha para que la Escuela de Servicio Social se incorporara a la Universidad Nacional de Entre Ríos. Ambos tenían las características que en la previa al golpe eran sinónimo de subversión: ser jóvenes, estudiantes y militantes.&#xA;&#xA;Luego de que la patota fuera a buscarlo en agosto del ’76, Ricardo tuvo un primer exilio en Misiones. En febrero vuelve a Paraná y se casa con Mara.&#xA;&#xA;En Pelotas, Río Grande do Sul, vivía Cristina – su hermana–, por lo cual era una salida posible. El 5 de abril sale un primer escrito de Mara:&#xA;&#xA;“Adorados papi, mami, Marta, Bea y Tommy: Por fin estamos en Pelotas!, todavía nos parece mentira, nos cuesta darnos cuenta. Me imagino con la ansiedad que esperan esta carta, quiera Dios llegue pronto a las manos de Uds. Hoy es martes, no les escribí antes porque Cristina no tenía papel de carta y con otro no se puede… Llegamos el viernes a eso de las 6 hs de la mañana… ”&#xA;&#xA;Carta&#xA;&#xA;Cuatro décadas más tarde Renata puede leerla. En su último cumpleaños, su madre le obsequió un libro confeccionado de forma artesanal, con las 43 cartas enviadas desde el exilio a su iaia en Entre Ríos. La abuela Olga recibía en Paraná relatos cargados de tinta azul, dibujos coloridos de Renata, pedidos de noticias cotidianas y mucha nostalgia. Esos sobres estampillados amarillentos hoy pueblan las hojas de cartulina, donde con tinta más joven, se pueden leer aclaraciones que contextualizan en qué momento se escribió cada pedacito de la historia brasilera de los Galarza-Luján.&#xA;&#xA;“Son relatos de nuestra vida allá y en los que sos la protagonista principal. Salieron de mi, por lo tanto están cargados, inevitablemente, de mi propia subjetividad pero de todas maneras, confío a que contribuyan a reencontrarte con esa etapa de tu infancia que quién sabe en qué recóndito lugar de tu mente anida” , se lee en la dedicatoria inicial hecha por su madre.&#xA;&#xA;Carta&#xA;&#xA;/  /  /&#xA;&#xA;Renata trabaja en Oro Verde, Entre Ríos, en la Facultad de Ciencia y Tecnología de la Universidad Autónoma provincial. Entre mates va contando y desandando su historia.&#xA;&#xA;– Que nuestra familia se tuviera que ir a Brasil, que naciera brasilera, que hablara otra lengua, era todo un tema – cuenta –. Así que, la mayoría de las cartas de mi familia para nosotros son pedazos de palabras, recuerdos con palabras, para que yo no hablara solamente portugués.&#xA;&#xA;En la charla surge una entrevista de Juan Gelman para un medio español, previo a su regreso a la Argentina. El título es “En el exilio la patria es la lengua”. Eso resuena de alguna manera en la historia personal de Renata.&#xA;&#xA;– Soy profesora de portugués. A mí me identifica por todos lados, en la escritura, en la lectura – dice –, los recuerdos son palabras, para mí.&#xA;&#xA;/  /  /&#xA;&#xA;La vuelta al país en mayo de 1984 fue para Renata un desarraigo a la inversa. Era el regreso de su papá y su mamá, pero al mismo tiempo un abandono de la patria que la vio nacer. Pese a que ya tenía 6 años, es algo que tiene bloqueado. Sabe que implicó un arranque tardío de primer grado, un aprendizaje intensivo del español y la adaptación a un nuevo paisaje. Pero lo sabe por palabras de otros, en su cabeza no hay siquiera una imagen de la casa en Brasil.&#xA;&#xA;Renata y su iaia&#xA;&#xA;En 1985 Ricardo consigue trabajo en la construcción de la represa Yaciretá-Apipé y se mudan a Corrientes, en el límite con Paraguay. Allí nacerían un hermano y una hermana más. Ahí comienza para Renata su vida en Argentina.&#xA;&#xA;Los primeros recuerdos nítidos son periplos anuales a la frontera para “certificar” que ambas hermanas estuviesen vivas, análisis de sangre costosos, y sobre todo una ausencia de documentación para estas hijas del exilio. Había en los primeros años de retorno democrático, un vacío legal que nadie sabía cómo resolverlo. En Yaciretá se encontraron con italianos, franceses, paraguayos, uruguayos, pero el sentimiento de sentirse ajena continuaba.&#xA;&#xA;Los documentos de residentes llegarían a los 11 años. La ciudadanía, recién a los 22.&#xA;&#xA;– Siempre digo en las reuniones de la Multisectorial de Derechos Humanos, que si hay algo que una persona no cambia es el número de documento y yo lo hice tres veces. O sea, tres veces me tuve que aprender un número nuevo, y a veces se me mezclan…&#xA;&#xA;/  /  /&#xA;&#xA;La charla política, la participación en las organizaciones sindicales, es algo natural en la casa de los Galarza-Luján. “Era una conciencia que nosotros ya teníamos desde que empezábamos a trabajar”, comenta. Profesora de lengua extranjera, afiliada sindical, incluso trabajando en proyectos de plurilingüismo en la escuela. Todo se va relacionando.&#xA;&#xA;Actualmente es delegada de AGMER y de ATE, el sindicato provincial de docentes y de trabajadores estatales, respectivamente. Sabe de la responsabilidad que implica “organizar” frente al plan actual de corte neoliberal del gobierno argentino. También del tamaño del desafío si se lo compara con el caudal organizativo del sindicalismo combativo previo al terrorismo de Estado.&#xA;&#xA;Renata como delegada y sus compañeras&#xA;&#xA;– Hay debates y discusiones con cierto nivel que hemos perdido y que es urgente recuperarlos – reflexiona –. En qué momento de nuestra historia sindical dejamos de disputar los sentidos y qué nos pasa hoy que no podemos sostener ciertas discusiones. Por ejemplo, pedir la Libertad a Milagro Sala, parece que es algo de la dirigencia y no del común de los compañeros.&#xA;&#xA;Considera un acierto que en 2016, se asumiera desde las organizaciones de derechos humanos y el sindicato ir escuela por escuela para hablar sobre el plan económico de la dictadura, y sobre todo cómo se refleja actualmente.&#xA;&#xA;– Nos fue fantástico, pero ya era tarde – aclara –. Nuestros propios estudiantes habían votado a Macri, los compañeros también. Es algo sobre lo que hay que trabajar, si es que queremos que vuelvan gobiernos populares, porque después hay que sostenerlos.&#xA;&#xA;/  /  /&#xA;&#xA;En noviembre del año pasado, tuvo la oportunidad de viajar a Belo Horizonte por un taller organizado por la Asociación de Profesores de Portugués. Ese viaje a Brasil, le permitió otro contacto con el pueblo brasileño, en un contexto universitario que pedía por la vuelta de Lula Da Silva y exigía un Fora Temer. El verano la llevó aún más al norte, a Bahía, con su compañero de vida.&#xA;&#xA;– Todavía no lo puedo expresar – cuenta –. No sé si es la vuelta al país que todo el mundo dice, o quizás en algún momento empiezo a recordar eso que tengo en mi cabeza. Estoy en esa etapa: entre el libro de mi mamá y el hecho de que me tocó viajar y estar en contacto con el pueblo brasileño, con su cultura “adentro”, no como cuando vas de turista…&#xA;&#xA;El próximo 1ro de mayo le tocará volver a Belo Horizonte, presentando un trabajo realizado por el sindicato para el II Congreso Internacional de Paulo Freire, el legado.&#xA;&#xA;– Saber que ya tengo fecha de regreso me hacen interpelar mi siempre tan querida nacionalidad argentina – aclara –. Me produce algo que todavía no puedo expresar en palabras. Y hermana mi país de origen con mi historia de militancia dentro y fuera de la escuela. &#xA;&#xA;La historia de Renata parece que se sigue hilvanando, de a detalles. Algo hizo clic.&#xA;&#xA;---&#xA;[Publicada originalmente el 24 de marzo de 2018]]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p><img src="https://www.agendaabierta.com.ar/wp-content/uploads/2018/03/renata1.jpg" alt="Renata"/></p>

<p><strong>Renata tiene 40 años, es docente y militante sindical. Su historia tiene una particularidad y es un relato diferente a los que se suelen escuchar y leer en cada aniversario del último golpe cívico-militar en Argentina: es hija del exilio.</strong>
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<p>Ricardo Galarza y Mara Luján tomaron la decisión de desplazarse al sur de Brasil, luego de que el circulo del terrorismo de Estado se fuera volviendo cada vez más próximo.</p>

<p>“El flaco”, con militancia en la Juventud Peronista, desde 1975, estaba intentando formar un sindicato de empleados públicos de la provincia de Entre Ríos. Mara era estudiante de Trabajo Social. Con su militancia en el gremio estudiantil, era parte de la lucha para que la Escuela de Servicio Social se incorporara a la Universidad Nacional de Entre Ríos. Ambos tenían las características que en la previa al golpe eran sinónimo de subversión: ser jóvenes, estudiantes y militantes.</p>

<p>Luego de que la patota fuera a buscarlo en agosto del ’76, Ricardo tuvo un primer exilio en Misiones. En febrero vuelve a Paraná y se casa con Mara.</p>

<p>En Pelotas, Río Grande do Sul, vivía Cristina – su hermana–, por lo cual era una salida posible. El 5 de abril sale un primer escrito de Mara:</p>

<p><em>“Adorados papi, mami, Marta, Bea y Tommy: Por fin estamos en Pelotas!, todavía nos parece mentira, nos cuesta darnos cuenta. Me imagino con la ansiedad que esperan esta carta, quiera Dios llegue pronto a las manos de Uds. Hoy es martes, no les escribí antes porque Cristina no tenía papel de carta y con otro no se puede… Llegamos el viernes a eso de las 6 hs de la mañana… ”</em></p>

<p><img src="https://www.agendaabierta.com.ar/wp-content/uploads/2018/03/renata2.jpg" alt="Carta"/></p>

<p>Cuatro décadas más tarde Renata puede leerla. En su último cumpleaños, su madre le obsequió un libro confeccionado de forma artesanal, con las 43 cartas enviadas desde el exilio a su <em>iaia</em> en Entre Ríos. La abuela Olga recibía en Paraná relatos cargados de tinta azul, dibujos coloridos de Renata, pedidos de noticias cotidianas y mucha nostalgia. Esos sobres estampillados amarillentos hoy pueblan las hojas de cartulina, donde con tinta más joven, se pueden leer aclaraciones que contextualizan en qué momento se escribió cada pedacito de la historia brasilera de los Galarza-Luján.</p>

<p><em>“Son relatos de nuestra vida allá y en los que sos la protagonista principal. Salieron de mi, por lo tanto están cargados, inevitablemente, de mi propia subjetividad pero de todas maneras, confío a que contribuyan a reencontrarte con esa etapa de tu infancia que quién sabe en qué recóndito lugar de tu mente anida”</em> , se lee en la dedicatoria inicial hecha por su madre.</p>

<p><img src="https://www.agendaabierta.com.ar/wp-content/uploads/2018/03/renata3.jpg" alt="Carta"/></p>

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<p>Renata trabaja en Oro Verde, Entre Ríos, en la Facultad de Ciencia y Tecnología de la Universidad Autónoma provincial. Entre mates va contando y desandando su historia.</p>

<p>– Que nuestra familia se tuviera que ir a Brasil, que naciera brasilera, que hablara otra lengua, era todo un tema – cuenta –. Así que, la mayoría de las cartas de mi familia para nosotros son pedazos de palabras, recuerdos con palabras, para que yo no hablara solamente portugués.</p>

<p>En la charla surge una entrevista de Juan Gelman para un medio español, previo a su regreso a la Argentina. El título es “En el exilio la patria es la lengua”. Eso resuena de alguna manera en la historia personal de Renata.</p>

<p>– Soy profesora de portugués. A mí me identifica por todos lados, en la escritura, en la lectura – dice –, los recuerdos son palabras, para mí.</p>

<p>/  /  /</p>

<p>La vuelta al país en mayo de 1984 fue para Renata un desarraigo a la inversa. Era el regreso de su papá y su mamá, pero al mismo tiempo un abandono de la patria que la vio nacer. Pese a que ya tenía 6 años, es algo que tiene bloqueado. Sabe que implicó un arranque tardío de primer grado, un aprendizaje intensivo del español y la adaptación a un nuevo paisaje. Pero lo sabe por palabras de otros, en su cabeza no hay siquiera una imagen de la casa en Brasil.</p>

<p><img src="https://www.agendaabierta.com.ar/wp-content/uploads/2018/03/renata4.jpg" alt="Renata y su iaia"/></p>

<p>En 1985 Ricardo consigue trabajo en la construcción de la represa Yaciretá-Apipé y se mudan a Corrientes, en el límite con Paraguay. Allí nacerían un hermano y una hermana más. Ahí comienza para Renata su vida en Argentina.</p>

<p>Los primeros recuerdos nítidos son periplos anuales a la frontera para “certificar” que ambas hermanas estuviesen vivas, análisis de sangre costosos, y sobre todo una ausencia de documentación para estas hijas del exilio. Había en los primeros años de retorno democrático, un vacío legal que nadie sabía cómo resolverlo. En Yaciretá se encontraron con italianos, franceses, paraguayos, uruguayos, pero el sentimiento de sentirse ajena continuaba.</p>

<p>Los documentos de residentes llegarían a los 11 años. La ciudadanía, recién a los 22.</p>

<p>– Siempre digo en las reuniones de la Multisectorial de Derechos Humanos, que si hay algo que una persona no cambia es el número de documento y yo lo hice tres veces. O sea, tres veces me tuve que aprender un número nuevo, y a veces se me mezclan…</p>

<p>/  /  /</p>

<p>La charla política, la participación en las organizaciones sindicales, es algo natural en la casa de los Galarza-Luján. “Era una conciencia que nosotros ya teníamos desde que empezábamos a trabajar”, comenta. Profesora de lengua extranjera, afiliada sindical, incluso trabajando en proyectos de plurilingüismo en la escuela. Todo se va relacionando.</p>

<p>Actualmente es delegada de AGMER y de ATE, el sindicato provincial de docentes y de trabajadores estatales, respectivamente. Sabe de la responsabilidad que implica “organizar” frente al plan actual de corte neoliberal del gobierno argentino. También del tamaño del desafío si se lo compara con el caudal organizativo del sindicalismo combativo previo al terrorismo de Estado.</p>

<p><img src="https://www.agendaabierta.com.ar/wp-content/uploads/2018/03/renata_agmer.jpg" alt="Renata como delegada y sus compañeras"/></p>

<p>– Hay debates y discusiones con cierto nivel que hemos perdido y que es urgente recuperarlos – reflexiona –. En qué momento de nuestra historia sindical dejamos de disputar los sentidos y qué nos pasa hoy que no podemos sostener ciertas discusiones. Por ejemplo, pedir la Libertad a Milagro Sala, parece que es algo de la dirigencia y no del común de los compañeros.</p>

<p>Considera un acierto que en 2016, se asumiera desde las organizaciones de derechos humanos y el sindicato ir escuela por escuela para hablar sobre el plan económico de la dictadura, y sobre todo cómo se refleja actualmente.</p>

<p>– Nos fue fantástico, pero ya era tarde – aclara –. Nuestros propios estudiantes habían votado a Macri, los compañeros también. Es algo sobre lo que hay que trabajar, si es que queremos que vuelvan gobiernos populares, porque después hay que sostenerlos.</p>

<p>/  /  /</p>

<p>En noviembre del año pasado, tuvo la oportunidad de viajar a Belo Horizonte por un taller organizado por la Asociación de Profesores de Portugués. Ese viaje a Brasil, le permitió otro contacto con el pueblo brasileño, en un contexto universitario que pedía por la vuelta de Lula Da Silva y exigía un Fora Temer. El verano la llevó aún más al norte, a Bahía, con su compañero de vida.</p>

<p>– Todavía no lo puedo expresar – cuenta –. No sé si es la vuelta al país que todo el mundo dice, o quizás en algún momento empiezo a recordar eso que tengo en mi cabeza. Estoy en esa etapa: entre el libro de mi mamá y el hecho de que me tocó viajar y estar en contacto con el pueblo brasileño, con su cultura “adentro”, no como cuando vas de turista…</p>

<p>El próximo 1ro de mayo le tocará volver a Belo Horizonte, presentando un trabajo realizado por el sindicato para el II Congreso Internacional de Paulo Freire, el legado.</p>

<p>– Saber que ya tengo fecha de regreso me hacen interpelar mi siempre tan querida nacionalidad argentina – aclara –. Me produce algo que todavía no puedo expresar en palabras. Y hermana mi país de origen con mi historia de militancia dentro y fuera de la escuela.</p>

<p>La historia de Renata parece que se sigue hilvanando, de a detalles. Algo hizo clic.</p>

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<p>[Publicada originalmente el 24 de marzo de 2018]</p>
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      <guid>https://niamfrifruli.writeas.com/los-recuerdos-son-palabras-para-mi</guid>
      <pubDate>Tue, 24 Mar 2020 21:11:49 +0000</pubDate>
    </item>
    <item>
      <title>YA ES HORA DE REPENSAR EL MOVIMIENTO ABIERTO Y LIBRE</title>
      <link>https://niamfrifruli.writeas.com/ya-es-hora-de-repensar-el-movimiento-abierto-y-libre?pk_campaign=rss-feed</link>
      <description>&lt;![CDATA[Raíces&#xA;&#xA;Los últimos meses de 2019 fueron de mucha discusión dentro de los movimientos abiertos (que incluyen principalmente software y datos, pero no exclusivamente) y libres - especialmente el software libre y la cultura libre. En las últimas semanas, un texto publicado en Medium &#34;A bee with a blog&#34;, distribuido en una lista de correo causó cierto furor.&#xA;!--more--&#xA;----&#xA;El escrito al que se hace referencia (y traducido más abajo) surge luego de las revelaciones vinculadas al inversionista pedófilo Jeffrey Epstein, y la ética que involucra a gran parte del mundo de la tecnología de la Costa Este de los Estados Unidos, con el MIT como referencia central. Asimismo, con las reacciones de referentes del mundo del software libre y la cultura libre, defendiendo, justificando y minimizando estos hechos.&#xA;&#xA;En este punto, la nota original de \\baixacultura hace una breve reseña (que pueden consultar en la nota original en portugués), bajo el subtítulo: &#34;El efecto Epstein para Stallman y Lessig&#34;.&#xA;&#xA;El siguiente apartado es una respuesta que se ensaya al texto de referencia. &#xA;---&#xA;&#xA;¿SERÍA EL MOMENTO DE &#34;CANCELAR&#34; EL MOVIMIENTO ABIERTO Y LIBRE?&#xA;&#xA;La reciente actitud de Richard Stallman y Lawrence Lessig, hizo surgir el texto del que hablamos inicialmente, &#34;Open is Cancelled&#34;. Allí se critica la postura de figuras ligadas a los movimientos abiertos / open, personas &#34;tóxicas&#34;, según el texto, con comportamientos atroces que &#34;no deben entenderse como defectos puntuales de hombres concretos, sino como un reflejo de defectos más profundos de la filosofía subyacente a lo abierto&#34;. A continuación, señala que &#34;necesitamos más que software&#34; y que es hora de repensar estas ideas con un enfoque no sólo en la libertad (de información), sino también en la justicia social.&#xA;&#xA;Intervención artística en Casa 13&#xA;&#xA;El texto hace una crítica que ignora ciertas actitudes de algunos grupos vinculados a lo libre y abierto, en favor de una mayor justicia social. Tal es el caso de la comunidad KDE en Brasil, que ha adoptado un estricto código de conducta contra cualquier tipo de discriminación; o la reciente acción de la comunidad de Phyton, que abolió los términos &#34;amo/esclavo&#34; de su lenguaje de programación; o incluso de iniciativas a favor de la igualdad de género y raza que han ocurrido en Brasil y en el mundo, como AfroPhyton, PyLadies, entre otras iniciativas ciberfeministas que ya hemos enumerado aquí - que, por cierto, ya parecen tener los preceptos de justicia social, equidad e igualdad, tanto o más importantes, que de lo abierto y el acceso a la información. &#34;Existe la impresión de que nada ha funcionado y sólo este texto tenía la claridad para ver y proponer algo nuevo&#34;, como señaló Fred Guimarães, miembro de la comunidad KDE y de la Red de Productoras Colaborativas. Fabianne Balvedi, directora de la película libre &#34;Olhar Contestado&#34; e investigadora de medios libres, también miembro de la Red, señala que &#34;es como tirar agua sucia en la bañera donde alguien se está bañando, una ofensa a las personas del movimiento que tratan de mantenerlo ético&#34;.&#xA;&#xA;Además de las críticas anteriores, con las que estamos de acuerdo, y también de la mezcla de entendimiento entre lo libre y lo abierto, movimientos que comparten algunos principios pero que presentan muchas diferencias, el texto trae buenas preguntas para repensar estas dos áreas. Decidimos traducir algunas partes aquí abajo para proponer el debate en torno a un punto central: ¿no serían la libertad de información y la apertura del código principios &#34;neutrales&#34;? Al no prestar la debida atención a quién se está abriendo, cómo y para quién, ¿no estaría la oposición abierta / cerrada &#34;chupando el oxígeno&#34; de la discusión sobre justicia social y equidad en la web y ayudando a perpetuar los prejuicios raciales, de género y de orientación sexual en el mundo de la tecnología digital, como señala la autora?&#xA;&#xA;---&#xA;&#xA;Open is Cancelled&#xA;&#xA;Los líderes [del movimiento de código abierto] demostraron estar moralmente en bancarrota. La comunidad es tóxica. Los derechos de autor y las licencias de software han fracasado en el control de los malos actores y en el apoyo a los creadores marginados. La teoría subyacente es defectuosa y superficial. Es hora de avanzar y crear una nueva ola de herramientas de gestión ética de la comunidad para aquellos que producen código y contenido.&#xA;&#xA;Esta no es la primera evaluación seria de la comunidad abierta, pero debemos asegurarnos de que sea la última.&#xA;&#xA;Es hora de construir un nuevo movimiento, que sea adecuado para una era de fascismo creciente y de justicia climática. Un movimiento que se centre en los creadores y usuarios [que han sido] marginados [hasta ahora]. Un movimiento basado en una teoría de cambio, que no es ni infantil ni ingenuo en su énfasis en los documentos legales formales. Un movimiento que se centre en el desmantelamiento de las estructuras de poder y en la construcción de solidaridad entre grupos diversos.&#xA;&#xA;Necesitamos crear lo que Sarah Mei llama &#34;software orientado a la justicia&#34;. Pero necesitamos algo más que software. Necesitamos datos &#34;orientados a la justicia&#34;, educación &#34;orientada a la justicia&#34;, ciencia &#34;orientada a la justicia&#34;, gobierno &#34;orientado a la justicia&#34; y acceso a la literatura académica &#34;orientado a la justicia&#34;.&#xA;&#xA;Quiero ver toda una Internet &#34;orientada a la justicia&#34;. Porque la realidad es que a menos que los sistemas, tecnológicos y sociales, se construyan con las necesidades de los grupos oprimidos en primer plano, de otra manera, todo lo que hagamos sólo serviría para reforzar las desigualdades existentes.&#xA;&#xA;Redes de pares&#xA;&#xA;Y sí, la justicia es un concepto resbaladizo, cuyo significado depende del contexto y [puede fácilmente] ser desafiado - así como &#34;abierto&#34;. Está bien. Necesitamos tener estas conversaciones sobre lo que significa la justicia [y la equidad]. Estas conversaciones son una parte esencial [de la construcción de un] discurso cívico [de internet] vibrante, [un discurso] que ha sido suprimido por el encuadre de &#34;abierto&#34; versus &#34;cerrado&#34; en la conversación sobre la justicia en el mundo digital.&#xA;&#xA;El movimiento abierto tal como existe hoy en día no ha logrado crear un mundo mejor. Peor que eso: está haciendo más difícil para el resto de nosotros construir ese mundo. Los fracasos del movimiento abierto no son sólo de sus hombres o de sus líderes. Son más profundos: parten del núcleo de la ideología que está detrás del movimiento. El movimiento ha absorbido el oxígeno de la habitación durante mucho tiempo.&#xA;&#xA;El movimiento abierto fracasó cuando centró más el debate en la libertad que en la justicia. Fracasó cuando puso los principios abstractos por encima de las vidas humanas reales. Volvió a fracasar cuando la misoginia, el racismo y el colonialismo no fueron controlados ni cuestionados. Cuando el movimiento no comprendió las estructuras de la opresión y decidió enfatizar las soluciones individuales a los desafíos colectivos, fracasó. Fracasó varias veces cuando eligió privilegiar un racionalismo bizarro y fetichista sobre las experiencias vividas de los seres humanos de carne y hueso.&#xA;&#xA;El comportamiento y las palabras atroces de hombres como Lessig, Joi y Stallman no deben entenderse como los defectos puntuales de hombres específicos, sino como un reflejo de los defectos más profundos de la filosofía subyacente detrás de lo &#34;open&#34;. Abierto como lo entendemos, viene de &#34;La sociedad abierta y sus enemigos&#34; de Karl Popper, quien se define abierto dentro de una estructura colonialista y masculina.&#xA;&#xA;Profundamente arraigada en los mitos del progreso, el primitivismo y con una arrogancia epistemológica impresionante, la visión de Popper de la sociedad abierta presenta una jaula de hierro de dualismos que han dado forma a las conversaciones sobre la tecnología durante tanto tiempo que las barras se han convertido en un elemento invisible.&#xA;&#xA;Jornadas de Género y Software Libre&#xA;&#xA;Nuestro compromiso con la apertura ha bloqueado nuestra imaginación. Mientras el problema se defina como uno de &#34;cierres&#34;, los proyectos abiertos serán ciegos a otras políticas, a otras formas de conocer y entender cómo nos organizamos, compartimos el poder e imaginamos nuestro futuro compartido. La definición de &#34;abierto&#34; y &#34;cerrado&#34; nos deja sin las herramientas para enfrentarnos al extremismo violento, la radicalización en línea, la creciente desigualdad y la catástrofe ecológica.&#xA;&#xA;El potencial liberador de Internet - el potencial para la organización de la comunidad y la construcción de la solidaridad horizontal - sólo puede realizarse cuando nos liberamos del pensamiento dualista y abrazamos el complejo mundo moral en el que vivimos. Sin embargo, más que eso, ahora estamos trabajando en una escala de tiempo compartida, dictada por nuestras todavía crecientes emisiones de carbono. Así como no podemos enfrentar y eliminar la misoginia de nuestros espacios sin un nuevo pensamiento, también necesitamos un nuevo pensamiento para descarbonizar y gestionar una transición justa.&#xA;&#xA;Una vez que el movimiento abierto pueda liberarse de los dualismos obligatorios, podremos aprender a pensar de forma creativa y flexible. El tipo de pensamiento que necesitamos ahora reconoce y respeta la sabiduría y las formas de conocimiento indígenas. Entiende que una amplia variedad de herramientas analíticas y tradiciones epistemológicas tienen valor. En lugar de basarse en un racionalismo estrecho y severo, este nuevo pensamiento abarcará la complejidad corporizada de las experiencias humanas vividas.&#xA;&#xA;El privilegio extremo de un tipo específico de racionalismo ha dominado el movimiento abierto y su discurso durante tanto tiempo que otras formas de conocimiento han desaparecido prácticamente de nuestro discurso. El tipo de pensamiento que necesitamos ahora reconoce y valora lo emocional como un aspecto importante de cómo entendemos y conocemos el mundo.&#xA;&#xA;Al liberarnos de la estructura binaria de pensamiento abierto/cerrado y dualista, creamos el potencial para comunidades donde la misoginia, el racismo y el colonialismo pueden ser nombrados y desafiados. Creamos el potencial para construir nuevos tipos de solidaridad y nuevas formas de relaciones sociales, con la mediación de Internet pero enraizados en la bondad, la compasión y el respeto mutuo.&#xA;&#xA;Soy libre&#xA;&#xA;--&#xA;&#xA;txt original: @beewithablog&#xA;traducción al portugués y aportes: \\baixacultura: Leonardo Foletto, com a colaboração e discussão de Sheila Uberti, Fabianne Balvedi, Mariana Valente, Fred Guimarães e Denis “Jaromil” Roio.&#xA;traducción al español: Niamfrifruli / fotos: Casa13 | Niamfrifruli | TitiNicola]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p><img src="https://pixelfed.social/storage/m/439ee937bb630579f61ba00b96bf3130ce6acd5c/e8f7bd52ee627ed6bca4e3a377f6689a058e78c3/zz0qfhxanoyA9WhftIbg9fRRHf6GcqwANjS5nfgk.jpeg" alt="Raíces"/></p>

<p><strong>Los últimos meses de 2019 fueron de mucha discusión dentro de los movimientos abiertos (que incluyen principalmente software y datos, pero no exclusivamente) y libres – especialmente el software libre y la cultura libre. En las últimas semanas, un texto publicado en Medium “A bee with a blog”, distribuido en una lista de correo causó cierto furor.</strong>
</p>

<hr/>

<p>El escrito al que se hace referencia (y traducido más abajo) surge luego de las revelaciones vinculadas al inversionista pedófilo Jeffrey Epstein, y la ética que involucra a gran parte del mundo de la tecnología de la Costa Este de los Estados Unidos, con el MIT como referencia central. Asimismo, con las reacciones de referentes del mundo del software libre y la cultura libre, defendiendo, justificando y minimizando estos hechos.</p>

<p>En este punto, la nota original de \baixacultura hace una breve reseña <a href="http://baixacultura.org/ja-passou-o-tempo-de-repensar-o-movimento-pelo-aberto-livre/" rel="nofollow">(que pueden consultar en la nota original en portugués)</a>, bajo el subtítulo: “El efecto Epstein para Stallman y Lessig”.</p>

<p>El siguiente apartado es una respuesta que se ensaya al texto de referencia.</p>

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<h2 id="sería-el-momento-de-cancelar-el-movimiento-abierto-y-libre" id="sería-el-momento-de-cancelar-el-movimiento-abierto-y-libre">¿SERÍA EL MOMENTO DE “CANCELAR” EL MOVIMIENTO ABIERTO Y LIBRE?</h2>

<p>La reciente actitud de Richard Stallman y Lawrence Lessig, hizo surgir el texto del que hablamos inicialmente, <a href="https://medium.com/@beewithablog/open-is-cancelled-da7dd6f2aaaf" rel="nofollow">“Open is Cancelled”</a>. Allí se critica la postura de figuras ligadas a los movimientos abiertos / open, personas <em>“tóxicas”</em>, según el texto, con comportamientos atroces que <em>“no deben entenderse como defectos puntuales de hombres concretos, sino como un reflejo de defectos más profundos de la filosofía subyacente a lo abierto”</em>. A continuación, señala que <em>“necesitamos más que software”</em> y que es hora de repensar estas ideas con un enfoque no sólo en la libertad (de información), sino también en la justicia social.</p>

<p><img src="https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/d/d5/Libertad_en_el_siglo_21_-_Intervenci%C3%B3n_art%C3%ADstica_en_Casa_13_-_C%C3%B3rdoba_-_Argentina_02.jpg/1280px-Libertad_en_el_siglo_21_-_Intervenci%C3%B3n_art%C3%ADstica_en_Casa_13_-_C%C3%B3rdoba_-_Argentina_02.jpg" alt="Intervención artística en Casa 13"/></p>

<p>El texto hace una crítica que ignora ciertas actitudes de algunos grupos vinculados a lo libre y abierto, en favor de una mayor justicia social. Tal es el caso de la comunidad KDE en Brasil, <a href="https://br.kde.org/codigo-de-conduta-da-comunidade-kde/" rel="nofollow">que ha adoptado un estricto código de conducta contra cualquier tipo de discriminación</a>; o la reciente acción de la comunidad de Phyton, <a href="https://www.vice.com/en_us/article/8x7akv/masterslave-terminology-was-removed-from-python-programming-language" rel="nofollow">que abolió los términos “amo/esclavo” de su lenguaje de programación</a>; o incluso de iniciativas a favor de la igualdad de género y raza que han ocurrido en Brasil y en el mundo, como <a href="https://afropython.org/" rel="nofollow">AfroPhyton</a>, <a href="https://www.pyladies.com/" rel="nofollow">PyLadies</a>, <a href="http://baixacultura.org/iniciativas-feministas-na-cultura-livre-ciberativismo-8m/" rel="nofollow">entre otras iniciativas ciberfeministas que ya hemos enumerado aquí</a> – que, por cierto, ya parecen tener los preceptos de justicia social, equidad e igualdad, tanto o más importantes, que de lo abierto y el acceso a la información. <em>“Existe la impresión de que nada ha funcionado y sólo este texto tenía la claridad para ver y proponer algo nuevo”</em>, como señaló Fred Guimarães, miembro de la comunidad KDE y de la <a href="https://colaborativas.net/" rel="nofollow">Red de Productoras Colaborativas</a>. Fabianne Balvedi, directora de la película libre <a href="https://archive.org/details/OlharContestado" rel="nofollow">“Olhar Contestado”</a> e investigadora de medios libres, también miembro de la Red, señala que <em>“es como tirar agua sucia en la bañera donde alguien se está bañando, una ofensa a las personas del movimiento que tratan de mantenerlo ético”</em>.</p>

<p>Además de las críticas anteriores, con las que estamos de acuerdo, y también de la mezcla de entendimiento entre lo libre y lo abierto, <a href="https://www.tecmundo.com.br/linux/1739-codigo-aberto-e-software-livre-nao-significam-a-mesma-coisa-.htm" rel="nofollow">movimientos que comparten algunos principios pero que presentan muchas diferencias</a>, el texto trae buenas preguntas para repensar estas dos áreas. Decidimos traducir algunas partes aquí abajo para proponer el debate en torno a un punto central: ¿no serían la libertad de información y la apertura del código principios “neutrales”? Al no prestar la debida atención a quién se está abriendo, cómo y para quién, ¿no estaría la oposición abierta / cerrada “chupando el oxígeno” de la discusión sobre justicia social y equidad en la web y ayudando a perpetuar los prejuicios raciales, de género y de orientación sexual en el mundo de la tecnología digital, como señala la autora?</p>

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<h3 id="open-is-cancelled" id="open-is-cancelled">Open is Cancelled</h3>

<p>Los líderes [del movimiento de código abierto] demostraron estar moralmente en bancarrota. La comunidad es tóxica. Los derechos de autor y las licencias de software han fracasado en el control de los malos actores y en el apoyo a los creadores marginados. La teoría subyacente es defectuosa y superficial. Es hora de avanzar y crear una nueva ola de herramientas de gestión ética de la comunidad para aquellos que producen código y contenido.</p>

<p>Esta no es la primera evaluación seria de la comunidad abierta, pero debemos asegurarnos de que sea la última.</p>

<p>Es hora de construir un nuevo movimiento, que sea adecuado para una era de fascismo creciente y de justicia climática. Un movimiento que se centre en los creadores y usuarios [que han sido] marginados [hasta ahora]. Un movimiento basado en una teoría de cambio, que no es ni infantil ni ingenuo en su énfasis en los documentos legales formales. Un movimiento que se centre en el desmantelamiento de las estructuras de poder y en la construcción de solidaridad entre grupos diversos.</p>

<p>Necesitamos crear lo que Sarah Mei llama “software orientado a la justicia”. Pero necesitamos algo más que software. Necesitamos datos “orientados a la justicia”, educación “orientada a la justicia”, ciencia “orientada a la justicia”, gobierno “orientado a la justicia” y acceso a la literatura académica “orientado a la justicia”.</p>

<p>Quiero ver toda una Internet “orientada a la justicia”. Porque la realidad es que a menos que los sistemas, tecnológicos y sociales, se construyan con las necesidades de los grupos oprimidos en primer plano, de otra manera, todo lo que hagamos sólo serviría para reforzar las desigualdades existentes.</p>

<p><img src="https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/1/1c/Cumbre_Argentina_de_Redes_Comunitarias_2019_-_Niamfrifruli_-_64.jpg/1280px-Cumbre_Argentina_de_Redes_Comunitarias_2019_-_Niamfrifruli_-_64.jpg" alt="Redes de pares"/></p>

<p>Y sí, la justicia es un concepto resbaladizo, cuyo significado depende del contexto y [puede fácilmente] ser desafiado – así como “abierto”. Está bien. Necesitamos tener estas conversaciones sobre lo que significa la justicia [y la equidad]. Estas conversaciones son una parte esencial [de la construcción de un] discurso cívico [de internet] vibrante, [un discurso] que ha sido suprimido por el encuadre de “abierto” versus “cerrado” en la conversación sobre la justicia en el mundo digital.</p>

<p>El movimiento abierto tal como existe hoy en día no ha logrado crear un mundo mejor. Peor que eso: está haciendo más difícil para el resto de nosotros construir ese mundo. Los fracasos del movimiento abierto no son sólo de sus hombres o de sus líderes. Son más profundos: parten del núcleo de la ideología que está detrás del movimiento. El movimiento ha absorbido el oxígeno de la habitación durante mucho tiempo.</p>

<p>El movimiento abierto fracasó cuando centró más el debate en la libertad que en la justicia. Fracasó cuando puso los principios abstractos por encima de las vidas humanas reales. Volvió a fracasar cuando la misoginia, el racismo y el colonialismo no fueron controlados ni cuestionados. Cuando el movimiento no comprendió las estructuras de la opresión y decidió enfatizar las soluciones individuales a los desafíos colectivos, fracasó. Fracasó varias veces cuando eligió privilegiar un racionalismo bizarro y fetichista sobre las experiencias vividas de los seres humanos de carne y hueso.</p>

<p>El comportamiento y las palabras atroces de hombres como Lessig, Joi y Stallman no deben entenderse como los defectos puntuales de hombres específicos, sino como un reflejo de los defectos más profundos de la filosofía subyacente detrás de lo “open”. Abierto como lo entendemos, viene de “La sociedad abierta y sus enemigos” de Karl Popper, quien se define abierto dentro de una estructura colonialista y masculina.</p>

<p>Profundamente arraigada en los mitos del progreso, el primitivismo y con una arrogancia epistemológica impresionante, la visión de Popper de la sociedad abierta presenta una jaula de hierro de dualismos que han dado forma a las conversaciones sobre la tecnología durante tanto tiempo que las barras se han convertido en un elemento invisible.</p>

<p><img src="https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/d/d4/Elegir_Libertad_-_I_Jornadas_de_G%C3%A9nero_y_Software_Libre_-_Santa_Fe_66.jpg/1280px-Elegir_Libertad_-_I_Jornadas_de_G%C3%A9nero_y_Software_Libre_-_Santa_Fe_66.jpg" alt="Jornadas de Género y Software Libre"/></p>

<p>Nuestro compromiso con la apertura ha bloqueado nuestra imaginación. Mientras el problema se defina como uno de “cierres”, los proyectos abiertos serán ciegos a otras políticas, a otras formas de conocer y entender cómo nos organizamos, compartimos el poder e imaginamos nuestro futuro compartido. La definición de “abierto” y “cerrado” nos deja sin las herramientas para enfrentarnos al extremismo violento, la radicalización en línea, la creciente desigualdad y la catástrofe ecológica.</p>

<p>El potencial liberador de Internet – el potencial para la organización de la comunidad y la construcción de la solidaridad horizontal – sólo puede realizarse cuando nos liberamos del pensamiento dualista y abrazamos el complejo mundo moral en el que vivimos. Sin embargo, más que eso, ahora estamos trabajando en una escala de tiempo compartida, dictada por nuestras todavía crecientes emisiones de carbono. Así como no podemos enfrentar y eliminar la misoginia de nuestros espacios sin un nuevo pensamiento, también necesitamos un nuevo pensamiento para descarbonizar y gestionar una transición justa.</p>

<p>Una vez que el movimiento abierto pueda liberarse de los dualismos obligatorios, podremos aprender a pensar de forma creativa y flexible. El tipo de pensamiento que necesitamos ahora reconoce y respeta la sabiduría y las formas de conocimiento indígenas. Entiende que una amplia variedad de herramientas analíticas y tradiciones epistemológicas tienen valor. En lugar de basarse en un racionalismo estrecho y severo, este nuevo pensamiento abarcará la complejidad corporizada de las experiencias humanas vividas.</p>

<p>El privilegio extremo de un tipo específico de racionalismo ha dominado el movimiento abierto y su discurso durante tanto tiempo que otras formas de conocimiento han desaparecido prácticamente de nuestro discurso. El tipo de pensamiento que necesitamos ahora reconoce y valora lo emocional como un aspecto importante de cómo entendemos y conocemos el mundo.</p>

<p>Al liberarnos de la estructura binaria de pensamiento abierto/cerrado y dualista, creamos el potencial para comunidades donde la misoginia, el racismo y el colonialismo pueden ser nombrados y desafiados. Creamos el potencial para construir nuevos tipos de solidaridad y nuevas formas de relaciones sociales, con la mediación de Internet pero enraizados en la bondad, la compasión y el respeto mutuo.</p>

<p><img src="https://pixelfed.social/storage/m/cc01fd9486d67cc6fa233a71de08426cc20f8919/e8f7bd52ee627ed6bca4e3a377f6689a058e78c3/EM4Uaa60abaWylK5hxiQw4iJWaTfQGKAvoHFVCeI.jpeg" alt="Soy libre"/></p>

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<ul><li>txt original: @beewithablog</li>
<li>traducción al portugués y aportes: \baixacultura: Leonardo Foletto, com a colaboração e discussão de Sheila Uberti, Fabianne Balvedi, Mariana Valente, Fred Guimarães e Denis “Jaromil” Roio.</li>
<li>traducción al español: Niamfrifruli / fotos: Casa13 | Niamfrifruli | TitiNicola</li></ul>
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      <pubDate>Thu, 23 Jan 2020 04:35:13 +0000</pubDate>
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      <title>Fronteras</title>
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      <description>&lt;![CDATA[img alt=&#34;Juan Jimenez / CC BY-SA 4.0&#34; src=&#34;https://cdn-images-1.medium.com/max/2560/1*TE4QHuPZjzMAGbwv6MHSw.jpeg&#34; /&#xA;&#xA;Crucé la frontera de Paso de los Libres — Uruguaiana a bordo de un Palio. Después de esperar sin éxito el colectivo que pasaba por la avenida principal, me convencieron en una verdulería que lo mejor era agarrar un remis compartido. Fuimos hasta el paso fronterizo con Mariano, el chofer, y después de hacer la migración se sumaron al auto una mujer trans y una ama de casa.&#xA;&#xA;!--more--&#xA;&#xA;El cruce del río Uruguay coincidió con el comentario inicial del clima, que tuvo como respuesta un silencio. Pero la ama de casa solo tenía interés en su compañera de asiento:&#xA;&#xA;— Hace mucho no te veía por Libres — dijo&#xA;&#xA;Entramos a Uruguaiana, hicimos el rulo en la ruta y la doña pidió bajar cerca de la feria, para hacer las compras del día. Pagó, agradeció y dijo:&#xA;&#xA;— Mandá saludos — dirigiéndose a ella.&#xA;&#xA;Retomando el asfalto, la trans contó que estaba recién llegada, como respondiendo a la inquietud que había quedado flotando en el aire. Después de haberse ido a estudiar a Córdoba, había decidido dejar “peluquería”, volvía definitivamente a Libres y pensaba además dar clases.&#xA;&#xA;Hizo tres cuadras más y se bajó. El remisero le miro el culo, hizo una pausa, se dio vuelta y revoleando los ojos como señalándola, dijo:&#xA;&#xA;— Ese es un tipo… no sabés el traje de plumas que usa en el carnaval. ¡El más caro! Cien pesos le sale cada pluma.&#xA;&#xA;La charla se desvió a cuestiones triviales, pocas cuadras más y ya estaba en la terminal.&#xA;&#xA;Ahora me bajo y entro al edificio. Camino hasta el balcón de PlanAlto a retirar mi pasaje para seguir viaje a Santa María. Pienso en las fronteras, en cómo se borran con las dinámicas cotidianas. Me revolotea la metáfora fácil en relación con el carnaval, las identidades de género.&#xA;&#xA;Ya con el ticket en la mano, pienso que por veinte pesos crucé a Brasil, en el mismo carro que la reina del carnaval.&#xA;&#xA;Uruguaiana — Noviembre de 2015_&#xA;&#xA;#Crónica #Microrrelato]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p><img alt="Juan Jimenez / CC BY-SA 4.0" src="https://cdn-images-1.medium.com/max/2560/1*TE4QHuPZjzMA_Gbwv6MHSw.jpeg"/></p>

<p>Crucé la frontera de Paso de los Libres — Uruguaiana a bordo de un Palio. Después de esperar sin éxito el colectivo que pasaba por la avenida principal, me convencieron en una verdulería que lo mejor era agarrar un remis compartido. Fuimos hasta el paso fronterizo con Mariano, el chofer, y después de hacer la migración se sumaron al auto una mujer trans y una ama de casa.</p>



<p>El cruce del río Uruguay coincidió con el comentario inicial del clima, que tuvo como respuesta un silencio. Pero la ama de casa solo tenía interés en su compañera de asiento:</p>

<p>— Hace mucho no te veía por Libres — dijo</p>

<p>Entramos a Uruguaiana, hicimos el rulo en la ruta y la doña pidió bajar cerca de la feria, para hacer las compras del día. Pagó, agradeció y dijo:</p>

<p>— Mandá saludos — dirigiéndose a ella.</p>

<p>Retomando el asfalto, la trans contó que estaba recién llegada, como respondiendo a la inquietud que había quedado flotando en el aire. Después de haberse ido a estudiar a Córdoba, había decidido dejar “peluquería”, volvía definitivamente a Libres y pensaba además dar clases.</p>

<p>Hizo tres cuadras más y se bajó. El remisero le miro el culo, hizo una pausa, se dio vuelta y revoleando los ojos como señalándola, dijo:</p>

<p>— Ese es un tipo… no sabés el traje de plumas que usa en el carnaval. ¡El más caro! Cien pesos le sale cada pluma.</p>

<p>La charla se desvió a cuestiones triviales, pocas cuadras más y ya estaba en la terminal.</p>

<p>Ahora me bajo y entro al edificio. Camino hasta el balcón de PlanAlto a retirar mi pasaje para seguir viaje a Santa María. Pienso en las fronteras, en cómo se borran con las dinámicas cotidianas. Me revolotea la metáfora fácil en relación con el carnaval, las identidades de género.</p>

<p>Ya con el ticket en la mano, pienso que por veinte pesos crucé a Brasil, en el mismo carro que la reina del carnaval.</p>

<p><em>Uruguaiana — Noviembre de 2015</em></p>

<p><a href="https://niamfrifruli.writeas.com/tag:Cr%C3%B3nica" class="hashtag" rel="nofollow"><span>#</span><span class="p-category">Crónica</span></a> <a href="https://niamfrifruli.writeas.com/tag:Microrrelato" class="hashtag" rel="nofollow"><span>#</span><span class="p-category">Microrrelato</span></a></p>
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      <pubDate>Wed, 23 Jan 2019 03:00:00 +0000</pubDate>
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      <title>En el nombre de Dios</title>
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      <description>&lt;![CDATA[img alt=&#34;Facebook Live de Jair Bolsonaro&#34; src=&#34;https://files.mastodon.social/mediaattachments/files/007/487/022/original/3ec18d15d320a9a3.png&#34; /&#xA;&#xA;En las métricas (infladas o no), se puede ver que al menos 3 millones de perfiles de #Facebook dieron “reproducir” al discurso de victoria de Bolsonaro, más de 180 mil lo compartieron y cosechó más de medio millón de reacciones. Números muy superiores a lo que se ve en el mismo “vivo” en su perfil de YouTube.&#xA;&#xA;!--more--&#xA;&#xA;Los canales tradicionales la corren de atrás, tienen que reproducir el “vivo” ajeno, que emite desde la casa de Bolsonaro, en baja calidad_, con mala iluminación, con fueras de foco y por momentos con movimientos bruscos en la cámara. La puesta en escena se completa con Michelle, su esposa, y Ángela, que sobre la derecha de la pantalla interpreta en lengua de señas lo dicho por el presidente electo.&#xA;&#xA;Como una campaña espontánea, un sector del PT — apelando al perfil de profesor de Fernando Haddad — concurrió a las urnas con libros, haciendo foco en al menos dos consignas: “la batalla entre civilización y barbarie” como caracterizó el PT al ballotaje, y la idea de contraponer libros a las armas con las que seguidores de Bolsonaro pulsaron las teclas en las máquinas de votación durante la primera vuelta.&#xA;&#xA;Jair Messias Bolsonaro da acuse y ensaya una respuesta: a los cinco minutos quince segundos, con un movimiento de ojos pone atención en los libros que están sobre la mesa, que también son parte de la puesta en escena, y que también son guía para su gobierno.&#xA;&#xA;“Siguiendo los lineamientos de Dios”, dice y posa su mano sobre “A Mensagem”, una traducción de “The Message”, de Eugene Peterson, un pastor fallecido recientemente el pasado 22 de octubre. El libro no es cualquier Biblia, escrita entre 1993 y 2002, tiene como público objetivo aquellas personas que no saben que las sagradas escrituras también se pueden leer como una novela de aventuras, en una traducción desde las lenguas originales a un estilo contemporáneo y cotidiano.&#xA;&#xA;Luego, señala la constitución de Brasil y levanta una biografía sobre Winston Churchill, mientras habla de la “esperanza en los grandes líderes mundiales”. El otro libro que no menciona pero que está sobre la mesa es del escritor conservador Olavo de Carvalho, “O Mínimo que Você Precisa Saber para Não Ser um Idiota”. Además de ser un fenómeno de ventas desde su lanzamiento en 2013, sostiene la tesis de que la atmósfera cultural de Brasil está trágicamente contaminada por un alejamiento de la propia realidad, consecuencia de un proceso epidémico de idiotez colectiva. No lo dice, pero Bolsonaro toma nota y parece proponerse como la cura para esa epidemia.&#xA;&#xA;Agrega en su “receta de gobierno” que además buscará “una buena asesoría técnica-profesional, exenta de indicaciones políticas”.&#xA;&#xA;“Comenzará un gobierno que pueda colocar nuestro Brasil en un lugar destacado… Tenemos todo para ser una gran Nación”, dice. Y aclara que todos los compromisos asumidos en su recorrida de campaña serán cumplidos.&#xA;&#xA;Es su discurso “en cadena nacional” y medios tradicionales más largo. Durante su campaña hizo al menos cuatro videos al día, de diferentes extensiones. Allí le habló a su audiencia, esa que no cree en los grandes medios, la que no necesita grandes decorados, ni buen sonido o correcta iluminación. Comienza otra era política en Brasil.&#xA;&#xA;#Brasil #Bolsonaro #RedesSociales #FakeNews #Periodismo #Español]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p><img alt="Facebook Live de Jair Bolsonaro" src="https://files.mastodon.social/media_attachments/files/007/487/022/original/3ec18d15d320a9a3.png"/></p>

<p><strong>En las métricas (infladas o no), se puede ver que al menos 3 millones de perfiles de <a href="https://niamfrifruli.writeas.com/tag:Facebook" class="hashtag" rel="nofollow"><span>#</span><span class="p-category">Facebook</span></a> dieron “reproducir” al discurso de victoria de Bolsonaro, más de 180 mil lo compartieron y cosechó más de medio millón de reacciones. Números muy superiores a lo que se ve en el mismo “vivo” en su perfil de YouTube.</strong></p>



<p><em><strong>Los canales tradicionales la corren de atrás, tienen que reproducir el “vivo” ajeno, que emite desde la casa de Bolsonaro, en baja calidad</strong></em>, con mala iluminación, con fueras de foco y por momentos con movimientos bruscos en la cámara. La puesta en escena se completa con Michelle, su esposa, y Ángela, que sobre la derecha de la pantalla interpreta en lengua de señas lo dicho por el presidente electo.</p>

<p>Como una campaña espontánea, un sector del PT — apelando al perfil de profesor de Fernando Haddad — concurrió a las urnas con libros, haciendo foco en al menos dos consignas: “la batalla entre civilización y barbarie” como caracterizó el PT al ballotaje, y la idea de contraponer libros a las armas con las que seguidores de Bolsonaro pulsaron las teclas en las máquinas de votación durante la primera vuelta.</p>

<p>Jair Messias Bolsonaro da acuse y ensaya una respuesta: a los cinco minutos quince segundos, con un movimiento de ojos pone atención en los libros que están sobre la mesa, que también son parte de la puesta en escena, y que también son guía para su gobierno.</p>

<p>“Siguiendo los lineamientos de Dios”, dice y posa su mano sobre “A Mensagem”, una traducción de “The Message”, de Eugene Peterson, un pastor fallecido recientemente el pasado 22 de octubre. El libro no es cualquier Biblia, escrita entre 1993 y 2002, tiene como público objetivo aquellas personas que no saben que las sagradas escrituras también se pueden leer como una novela de aventuras, en una traducción desde las lenguas originales a un estilo contemporáneo y cotidiano.</p>

<p>Luego, señala la constitución de Brasil y levanta una biografía sobre Winston Churchill, mientras habla de la “esperanza en los grandes líderes mundiales”. El otro libro que no menciona pero que está sobre la mesa es del escritor conservador Olavo de Carvalho, “O Mínimo que Você Precisa Saber para Não Ser um Idiota”. Además de ser un fenómeno de ventas desde su lanzamiento en 2013, sostiene la tesis de que la atmósfera cultural de Brasil está trágicamente contaminada por un alejamiento de la propia realidad, consecuencia de un proceso epidémico de idiotez colectiva. No lo dice, pero Bolsonaro toma nota y parece proponerse como la cura para esa epidemia.</p>

<p>Agrega en su “receta de gobierno” que además buscará “una buena asesoría técnica-profesional, exenta de indicaciones políticas”.</p>

<p>“Comenzará un gobierno que pueda colocar nuestro Brasil en un lugar destacado… Tenemos todo para ser una gran Nación”, dice. Y aclara que todos los compromisos asumidos en su recorrida de campaña serán cumplidos.</p>

<p>Es su discurso “en cadena nacional” y medios tradicionales más largo. Durante su campaña hizo al menos cuatro videos al día, de diferentes extensiones. Allí le habló a su audiencia, esa que no cree en los grandes medios, la que no necesita grandes decorados, ni buen sonido o correcta iluminación. Comienza otra era política en Brasil.</p>

<p><a href="https://niamfrifruli.writeas.com/tag:Brasil" class="hashtag" rel="nofollow"><span>#</span><span class="p-category">Brasil</span></a> <a href="https://niamfrifruli.writeas.com/tag:Bolsonaro" class="hashtag" rel="nofollow"><span>#</span><span class="p-category">Bolsonaro</span></a> <a href="https://niamfrifruli.writeas.com/tag:RedesSociales" class="hashtag" rel="nofollow"><span>#</span><span class="p-category">RedesSociales</span></a> <a href="https://niamfrifruli.writeas.com/tag:FakeNews" class="hashtag" rel="nofollow"><span>#</span><span class="p-category">FakeNews</span></a> <a href="https://niamfrifruli.writeas.com/tag:Periodismo" class="hashtag" rel="nofollow"><span>#</span><span class="p-category">Periodismo</span></a> <a href="https://niamfrifruli.writeas.com/tag:Espa%C3%B1ol" class="hashtag" rel="nofollow"><span>#</span><span class="p-category">Español</span></a></p>
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      <pubDate>Sun, 28 Oct 2018 03:00:00 +0000</pubDate>
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      <title>Capuchita</title>
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      <description>&lt;![CDATA[img alt=&#34;ESMA&#34; src=&#34;https://pixelfed.social/storage/m/2f379dea1475aae71ee95f89a049885298819585/e8f7bd52ee627ed6bca4e3a377f6689a058e78c3/ZaASesAPfuCGJpC2XdkNMWP9yZvtodoI71aytjeB.jpeg&#34;/&#xA;&#xA;!--more--&#xA;&#xA;La guía nos dice... &#34;no dejamos que se acerquen a las paredes porque el edificio todavía nos habla&#34;. Nos cuenta que hace algunos años hubo un fuerte granizo que deterioró el techo y generó daños en las paredes del sector &#34;Capuchita&#34;. Esa rasgadura sobre la piel de la pintura permitió ver un mensaje que había estado esperando 40 años para salir a la luz, era de Hernán Abriata, militante de la JUP que actualmente se encuentra desaparecido.&#xA;&#xA;Para poder verlo es necesario iluminarlo con un material especial. Con los ojos desnudos solo se aprecian puntitos en la pared. &#34;H.A. Mónica te amo&#34;, dice la inscripción.&#xA;&#xA;Además de corroborar qué personas pasaron por la ESMA, la guía nos completa: &#34;quizás no resuelva ni sea una prueba fundamental en una Mega Causa como ESMA, pero para Mónica Dittmar - quien fue a reconocer el mensaje -, significa toda una vida. Su compañero finalmente le pudo hacer llegar su mensaje a través del tiempo.&#34;&#xA;.&#xA;.&#xA;&#xA;Espacio Memoria y Derechos Humanos (ex ESMA)&#xA;&#xA;#microrrelato #derechoshumanos #desaparecidos #ESMA #Argentina]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p><img alt="ESMA" src="https://pixelfed.social/storage/m/2f379dea1475aae71ee95f89a049885298819585/e8f7bd52ee627ed6bca4e3a377f6689a058e78c3/ZaASesAPfuCGJpC2XdkNMWP9yZvtodoI71aytjeB.jpeg"/></p>



<p>La guía nos dice... “no dejamos que se acerquen a las paredes porque el edificio todavía nos habla”. Nos cuenta que hace algunos años hubo un fuerte granizo que deterioró el techo y generó daños en las paredes del sector “Capuchita”. Esa rasgadura sobre la piel de la pintura permitió ver un mensaje que había estado esperando 40 años para salir a la luz, era de Hernán Abriata, militante de la JUP que actualmente se encuentra desaparecido.</p>

<p>Para poder verlo es necesario iluminarlo con un material especial. Con los ojos desnudos solo se aprecian puntitos en la pared. “H.A. Mónica te amo”, dice la inscripción.</p>

<p>Además de corroborar qué personas pasaron por la ESMA, la guía nos completa: “quizás no resuelva ni sea una prueba fundamental en una Mega Causa como ESMA, pero para Mónica Dittmar – quien fue a reconocer el mensaje –, significa toda una vida. Su compañero finalmente le pudo hacer llegar su mensaje a través del tiempo.”
.
.</p>

<p>Espacio Memoria y Derechos Humanos (ex ESMA)</p>

<p><a href="https://niamfrifruli.writeas.com/tag:microrrelato" class="hashtag" rel="nofollow"><span>#</span><span class="p-category">microrrelato</span></a> <a href="https://niamfrifruli.writeas.com/tag:derechoshumanos" class="hashtag" rel="nofollow"><span>#</span><span class="p-category">derechoshumanos</span></a> <a href="https://niamfrifruli.writeas.com/tag:desaparecidos" class="hashtag" rel="nofollow"><span>#</span><span class="p-category">desaparecidos</span></a> <a href="https://niamfrifruli.writeas.com/tag:ESMA" class="hashtag" rel="nofollow"><span>#</span><span class="p-category">ESMA</span></a> <a href="https://niamfrifruli.writeas.com/tag:Argentina" class="hashtag" rel="nofollow"><span>#</span><span class="p-category">Argentina</span></a></p>
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      <pubDate>Mon, 02 Jul 2018 03:00:00 +0000</pubDate>
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      <title>15 - 10</title>
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      <description>&lt;![CDATA[img alt=&#34;00&#34; src=&#34;https://files.mastodon.social/mediaattachments/files/003/801/437/original/5daf7c355fdd2a64.jpg&#34; /&#xA;&#xA;!--more--&#xA;&#xA;“Volvimos de la muerte, mojados, desesperados. Volvimos del abandono y de la desidia”, cuenta mi querida Ana Salgado sobre la inundación 2003, en Santa Fe. Escuchar relatos a 15 años de aquel 29 de abril, hace comprender que el río Salado lejos está de ser el Leteo. Quién haya atravesado sus aguas lleva marcas imborrables, imposible olvidar tanto dolor.&#xA;&#xA;A menos de una semana de adquirir mi humilde Canon t3i, mi primera cobertura fue para la marcha por los 10 años de la #inundación en #SantaFe. No fui como fotógrafo, sino como militante, con la idea de hacer un registro de un aniversario doloroso para la ciudad y con grandes dudas sobre la magnitud de la convocatoria, que en los años previos parecía haber perdido impulso&#xA;&#xA;img alt=&#34;01&#34; src=&#34;https://files.mastodon.social/mediaattachments/files/003/801/453/original/77ccb554419339aa.jpg&#34; /&#xA;&#xA;Es raro ver cómo cambia la mirada propia, así como la técnica y la edición que uno puede hacer sobre las #fotos. Así me decidí a re-editar las imágenes. El paso siguiente fue subirlas a #wikimedia como un aporte a la memoria colectiva. Más allá de haber visto y re-visto trabajos potentes y hermosos de reporteros gráficos como José Almeida, o coberturas como las de Mauricio Centurión&#xA;&#xA;img alt=&#34;02&#34; src=&#34;https://files.mastodon.social/mediaattachments/files/003/801/478/original/504cf9376f83a234.jpg&#34; /&#xA;&#xA;Entiendo que la potencia está justamente en posibilitar las multiplicidad de voces, o en este caso de miradas sobre algo tan propio y a la vez tan colectivo, como es el dolor de haber sido arrasado por el río. Mientras esperamos justicia, mantenemos viva la llama de la memoria&#xA;&#xA;img alt=&#34;03&#34; src=&#34;https://files.mastodon.social/media_attachments/files/003/801/489/original/68eeb1e4b8b10608.jpg&#34; /&#xA;&#xA;#fotos #memoria #santafe #argentina #creativecommons]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p><img alt="00" src="https://files.mastodon.social/media_attachments/files/003/801/437/original/5daf7c355fdd2a64.jpg"/></p>



<p>“Volvimos de la muerte, mojados, desesperados. Volvimos del abandono y de la desidia”, cuenta mi querida <a href="http://www.ellitoral.com/index.php/id_um/169611-volvimos-de-la-muerte-y-de-la-desidia-ana-maria-salgado-sobre-la-inundacion-de-2003-area-metropolitana.html" rel="nofollow">Ana Salgado sobre la inundación 2003, en Santa Fe</a>. Escuchar relatos a 15 años de aquel 29 de abril, hace comprender que el río Salado lejos está de ser el Leteo. Quién haya atravesado sus aguas lleva marcas imborrables, imposible olvidar tanto dolor.</p>

<p>A menos de una semana de adquirir mi humilde Canon t3i, mi primera cobertura fue para la marcha por los 10 años de la <a href="https://niamfrifruli.writeas.com/tag:inundaci%C3%B3n" class="hashtag" rel="nofollow"><span>#</span><span class="p-category">inundación</span></a> en <a href="https://niamfrifruli.writeas.com/tag:SantaFe" class="hashtag" rel="nofollow"><span>#</span><span class="p-category">SantaFe</span></a>. No fui como fotógrafo, sino como militante, con la idea de hacer un registro de un aniversario doloroso para la ciudad y con grandes dudas sobre la magnitud de la convocatoria, que en los años previos parecía haber perdido impulso</p>

<p><img alt="01" src="https://files.mastodon.social/media_attachments/files/003/801/453/original/77ccb554419339aa.jpg"/></p>

<p>Es raro ver cómo cambia la mirada propia, así como la técnica y la edición que uno puede hacer sobre las <a href="https://niamfrifruli.writeas.com/tag:fotos" class="hashtag" rel="nofollow"><span>#</span><span class="p-category">fotos</span></a>. Así me decidí a re-editar las imágenes. El paso siguiente fue subirlas a <a href="https://niamfrifruli.writeas.com/tag:wikimedia" class="hashtag" rel="nofollow"><span>#</span><span class="p-category">wikimedia</span></a> como un aporte a la memoria colectiva. Más allá de haber visto y re-visto trabajos potentes y hermosos de reporteros gráficos como <a href="http://www.pausa.com.ar/2018/04/huellas-de-lo-profundo-a-15-anos-de-la-inundacion/" rel="nofollow">José Almeida, o coberturas como las de Mauricio Centurión</a></p>

<p><img alt="02" src="https://files.mastodon.social/media_attachments/files/003/801/478/original/504cf9376f83a234.jpg"/></p>

<p>Entiendo que la potencia está justamente en posibilitar las multiplicidad de voces, o en este caso de miradas sobre algo tan propio y a la vez tan colectivo, como es el dolor de haber sido arrasado por el río. Mientras esperamos justicia, mantenemos viva la llama de la memoria</p>

<p><img alt="03" src="https://files.mastodon.social/media_attachments/files/003/801/489/original/68eeb1e4b8b10608.jpg"/></p>

<p><a href="https://niamfrifruli.writeas.com/tag:fotos" class="hashtag" rel="nofollow"><span>#</span><span class="p-category">fotos</span></a> <a href="https://niamfrifruli.writeas.com/tag:memoria" class="hashtag" rel="nofollow"><span>#</span><span class="p-category">memoria</span></a> <a href="https://niamfrifruli.writeas.com/tag:santafe" class="hashtag" rel="nofollow"><span>#</span><span class="p-category">santafe</span></a> <a href="https://niamfrifruli.writeas.com/tag:argentina" class="hashtag" rel="nofollow"><span>#</span><span class="p-category">argentina</span></a> <a href="https://niamfrifruli.writeas.com/tag:creativecommons" class="hashtag" rel="nofollow"><span>#</span><span class="p-category">creativecommons</span></a></p>
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      <pubDate>Tue, 01 May 2018 03:00:00 +0000</pubDate>
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